Del Penal de Tocorón al control regional: La historia del Tren de Aragua
Lo que comenzó como una banda local dentro de una cárcel venezolana se ha transformado en una organización criminal transnacional. El Tren de Aragua, nacido en el sistema penitenciario de Tocorón, liderado por Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, se ha consolidado como una amenaza significativa en al menos ocho países de América Latina.
Una estructura criminal altamente organizada
La estructura del Tren de Aragua sigue un modelo jerárquico:
- Cúpula de liderazgo: Encabezada por sus tres fundadores, quienes toman decisiones estratégicas.
- Pranes: Líderes de las franquicias regionales.
- Luceros: Miembros jerárquicos divididos en alta y baja categoría.
- Gariteos: Encargados de vigilar rutas y proteger a los líderes.
- Soldados: Ejecutores de tareas operativas y rutinarias.
Esta organización permite la expansión eficiente y el control de actividades criminales como el narcotráfico, la trata de personas y la extorsión.
Factores clave en su expansión
- Control de rutas migratorias: Utilizan redes de “coyotes” para traficar migrantes, convirtiendo estas rutas en una fuente de ingresos clave.
- Adaptabilidad operativa: La organización redirige sus esfuerzos hacia actividades más lucrativas según las condiciones locales.
- Presencia estratégica: Se insertan en comunidades locales, ofreciendo bienes básicos y seguridad, ganándose la cooperación de los habitantes.
El impacto del Tren de Aragua en América Latina
El Tren de Aragua ha extendido su influencia a países como Colombia, Perú, Chile y México, desafiando las capacidades de los sistemas de seguridad locales. Entre sus actividades más lucrativas y dañinas se encuentran:
- Trata de personas: Mujeres explotadas sexualmente y migrantes extorsionados.
- Narcotráfico: Control de rutas clave para el transporte de drogas.
- Extorsión: Cobro por el derecho a residir en zonas controladas.
Estrategias de reclutamiento y control
La organización emplea redes sociales como Facebook y WhatsApp para atraer a sus víctimas con promesas de empleo o migración segura. Una vez captadas, las víctimas son sometidas a explotación laboral y sexual.
Además, utilizan amenazas violentas contra las familias de las víctimas para garantizar el cumplimiento de sus exigencias.
México en la mira del Tren de Aragua
En México, la organización ha sido detectada en zonas fronterizas y urbanas, con actividades de tráfico de personas y explotación sexual. La detención de miembros en la Ciudad de México y las operaciones fronterizas evidencian la creciente presencia del Tren de Aragua en el país.
Un llamado a la acción regional
La expansión del Tren de Aragua resalta la necesidad de:
- Fortalecer la cooperación internacional: Intercambio de inteligencia entre países afectados.
- Mejorar los sistemas locales de seguridad: Capacitación y recursos para combatir a estas organizaciones.
- Atender las causas sociales subyacentes: Reducir la vulnerabilidad de comunidades expuestas a la influencia criminal.
Un futuro compartido para la seguridad regional
El Tren de Aragua no es solo un problema de un país, sino un desafío regional que requiere una respuesta unificada y estratégica. La integración de esfuerzos entre gobiernos, instituciones de seguridad y organismos internacionales será crucial para desmantelar esta red y garantizar la seguridad en América Latina.
