Un cementerio olvidado en la modernidad
Caminando por el parque San Lorenzo, en la colonia Tlacoquemécatl Del Valle, es fácil ignorar que este espacio fue un antiguo cementerio. En 1618 se erigió la capilla de San Lorenzo, y hasta principios del siglo XX, sus terrenos albergaron las tumbas de cientos de personas, víctimas de las epidemias de cólera que azotaron la ciudad en los siglos XIX y XX.
Aunque muchas sepulturas fueron trasladadas al cementerio de San Lorenzo Tezonco, una parte importante de los restos permaneció en el parque, convertidos en un secreto bajo el paso cotidiano de vecinos y visitantes.
Epidemias y tragedias: el año de los muertos
En 1850, la Ciudad de México enfrentó la peor crisis de salud pública hasta ese momento. La escasez de agua y las precarias condiciones sanitarias facilitaron la propagación del cólera, una enfermedad mortal que no distinguía entre ricos y pobres.
El templo de San Lorenzo, al igual que muchos otros, se convirtió en refugio y centro de oración para quienes buscaban respuestas en la fe. Mientras tanto, hospitales y médicos colapsaban ante la creciente demanda de atención.
Se habilitaron conventos, teatros y hasta carpas en las periferias para atender a los enfermos, pero el desconocimiento de la enfermedad y la falta de higiene jugaron en contra. En cuestión de meses, más de dos mil personas murieron, muchas de ellas enterradas en el mismo terreno que hoy es el parque San Lorenzo.
El parque San Lorenzo en el presente: entre el olvido y la suciedad
A pesar de su relevancia histórica, el parque San Lorenzo es actualmente uno de los espacios más descuidados de la Alcaldía Benito Juárez. Durante los fines de semana, se llena de basura debido a reuniones de grupos de scouts y oficinistas que dejan desperdicios, colillas y restos de comida que tardan días en recogerse.
El pasto ha sido devastado por el constante uso, y los espacios destinados a áreas verdes son ahora improvisados comedores y zonas de juego sin mantenimiento. Además, los «viene-viene» han convertido el parque en su centro de operaciones, apartando lugares con garrafones y cubetas incluso cerca del icónico ahuehuete «El Guapo».
¿Qué se necesita para rescatar este espacio histórico?
La Alcaldía Benito Juárez debe actuar urgentemente para recuperar el parque San Lorenzo. Algunas acciones necesarias incluyen:
Incremento en los turnos de limpieza y recolección de basura.
Regulación de actividades que dañan las áreas verdes.
Conservación y difusión de la historia del parque.
Protección del ahuehuete y los monumentos históricos dentro del recinto.
Respeto por la historia y los espacios públicos
El parque San Lorenzo no solo es un pulmón verde en la zona, sino un testigo silencioso de epidemias, pandemias y la evolución de la ciudad. Preservarlo no es solo un tema de mantenimiento, sino de respeto a la memoria de los antiguos habitantes de la ciudad.
Si bien la modernidad ha cambiado la fisonomía de la colonia Tlacoquemécatl Del Valle, es urgente encontrar un equilibrio entre la funcionalidad del parque y el respeto por su historia.
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