El Modelo Solidaridad: De la despensa al desarrollo social sostenible

El Modelo Solidaridad: De la despensa al desarrollo social sostenible
El Modelo Solidaridad: De la despensa al desarrollo social sostenible

Detrás de las acciones del gobierno de Solidaridad, existe una filosofía política documentada que busca transformar la gestión social: pasar del asistencialismo a la creación de políticas públicas sostenibles que empoderen a los ciudadanos y generen un impacto a largo plazo.

Más allá de los anuncios y eventos diarios, la gestión pública en el municipio de Solidaridad, cuya cabecera es Playa del Carmen, se fundamenta en una visión de desarrollo social que ha sido delineada en sus documentos rectores. Esta visión propone un cambio de paradigma: abandonar las prácticas asistencialistas y cortoplacistas para construir un andamiaje de políticas sociales estructuradas que ataquen las causas de los problemas y no solo sus síntomas.

La Visión: Participación y Corresponsabilidad

El Bando de Policía y Buen Gobierno de Solidaridad establece como una de sus misiones fundamentales «propiciar (…) las condiciones sociales, económicas y políticas que contribuyan al logro de las metas, ideales y objetivos de los ciudadanos del Municipio». Este principio se complementa con el mandato de promover y organizar la participación ciudadana para cumplir con los planes y programas municipales.

Esta no es una mera declaración de intenciones. Guías de políticas sociales elaboradas para el municipio detallan la necesidad de que el Ayuntamiento actúe como un promotor del desarrollo integral, priorizando acciones que incrementen la capacidad de los actores sociales de ser autogestores de las soluciones a sus problemas.

De la Canastilla al Microcrédito: El Reto del Cambio

Uno de los documentos estratégicos del municipio aborda de frente el principal desafío de la política social local: «la reducción gradual de las prácticas asistencialistas (entrega de canastillas, hojas de zinc y ataúdes, pagos de recetas médicas, etc.) mientras se implementan acciones de política que generen más impacto social».

Este enfoque propone reemplazar la ayuda directa y esporádica por programas sostenibles como:

  • Mejoramiento de vivienda: Apoyos para cambiar pisos de tierra por cemento, reparar techos o construir sanitarios.
  • Estancias infantiles (guarderías): Para permitir que madres y padres puedan trabajar con la tranquilidad de que sus hijos están bien cuidados.
  • Microcréditos para pequeñas empresas: Fondos para impulsar emprendimientos locales y fortalecer la economía familiar.
  • Programas de alfabetización para adultos: En coordinación con otras instancias de gobierno.

«El propósito fundamental es que las organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos (…) puedan utilizarla para mejorar su relación con el gobierno local, procurando una gestión municipal participativa, democrática, eficiente y transparente», se explica en la introducción de una de estas guías, subrayando el enfoque en el empoderamiento ciudadano.

La Práctica Actual: ¿Alineada con la Visión?

Las acciones de la actual administración, encabezada por Estefanía Mercado, parecen buscar alinearse con esta filosofía. La promoción de alianzas estratégicas para diversificar la economía, el impulso al turismo cultural y el diálogo constante con el Consejo Consultivo Turístico son ejemplos de una gestión que busca ir más allá de la simple prestación de servicios básicos.

El gran reto para cualquier administración en Solidaridad es materializar esta visión en un contexto de crecimiento demográfico acelerado y complejas demandas sociales. El éxito del «Modelo Solidaridad» dependerá de su capacidad para traducir los planes estratégicos en beneficios tangibles y duraderos para toda la población, demostrando que es posible construir bienestar sin caer en la dependencia del asistencialismo.

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