El Ejército, en el ojo crítico del Premio Nacional de Periodismo

El Ejército, en el ojo crítico del Premio Nacional de Periodismo
El Ejército, en el ojo crítico del Premio Nacional de Periodismo

El Premio Nacional de Periodismo 2023, entregado hoy en la capital del país, ha puesto en el centro del debate a los periodistas que documentan las desapariciones forzadas y los abusos de poder, consolidando así un reclamo contra el Ejército y el gobierno de México.

Los galardonados, cuya labor aborda tanto las atrocidades de la Guerra Sucia como los casos recientes de desapariciones, reciben este reconocimiento en un contexto en el que se percibe una urgente necesidad de cuestionar el papel de las instituciones de seguridad en estos sucesos.

Jacinto Rodríguez, fundador del colectivo Fábrica de Periodismo y uno de los ganadores en la categoría de Reportaje, subrayó que el premio refleja la importancia de abordar “una historia que apenas se está trabajando a fondo en el periodismo”.

Para Rodríguez, “esto es sintomático: cuatro trabajos conectan con temas relacionados con el Ejército, no es cualquier cosa”.

El periodista añadió que estos reconocimientos sirven para “destapar una memoria en la cual nos sentimos incómodos y tenemos que sentirnos así”, aludiendo a la responsabilidad que tiene el periodismo en visibilizar casos de desaparecidos y la continua búsqueda de sus familiares.

Entre los ganadores se encuentra Acelo Ruiz Villanueva, quien recibió el premio en Caricatura/Historieta/Animación por “Búsqueda imposible”, publicado en El Universal. En esta pieza, Ruiz representa a un militar cerrando un archivero que simboliza las heridas abiertas del caso Ayotzinapa, aludiendo al bloqueo de información en la búsqueda de justicia para los 43 estudiantes desaparecidos.

En la categoría de Crónica/Periodismo Narrativo, Marcela Turati Muñoz fue premiada por “Los vuelos de Alicia”, publicado en Revista Anfibia, Quinto Elemento Lab y Adonde van los desaparecidos. Su texto narra la búsqueda incesante de Alicia de los Ríos Merino, hija de una desaparecida de la Guerra Sucia que, según testimonios, fue arrojada al mar. La historia de Turati pone de relieve la persistencia de los familiares, incluso frente a décadas de silencio e impunidad.

El galardón en Periodismo de Opinión y Análisis fue otorgado a Témoris Greko Berumen Alegre por su trabajo “Ayotzinapa 9 años: militares y espías se mandan solos”, publicado en Pie de página. Greko examina la autonomía con la que las Fuerzas Armadas han operado en el caso Ayotzinapa y denuncia la falta de transparencia y responsabilidad en las investigaciones, subrayando las tensiones y obstáculos en el esclarecimiento de la verdad.

En Reportaje, José Reveles y Jacinto Rodríguez Munguía destacaron con “Los vuelos de la muerte”, publicado en Fábrica de Periodismo. Esta investigación se sumerge en los vuelos en los que el Ejército presuntamente desapareció a disidentes políticos en los años setenta, un tema que Rodríguez calificó como una “memoria incómoda” que los mexicanos deben enfrentar.

El jurado, conformado por 22 académicos, periodistas, activistas y expertos de 11 entidades, realizó un minucioso proceso de selección y evaluación de los 1,013 trabajos recibidos, de los cuales 944 fueron considerados válidos. La convocatoria atrajo una amplia participación, con 56.4% de trabajos provenientes de entidades fuera de la Ciudad de México y más de la mitad de los trabajos enviados en formatos digitales.

El proceso de deliberación se extendió por más de dos meses, periodo en el cual los integrantes del jurado evaluaron los trabajos en función de su aporte a la verdad y a la visibilización de temas de derechos humanos. Los organizadores resaltaron la relevancia de premiar trabajos que confrontan directamente temas como las desapariciones, considerando que son una “crítica certera” hacia instituciones de seguridad cuya rendición de cuentas ha sido cuestionada en México.

Este año, el Premio Nacional de Periodismo se convierte en un recordatorio del poder del periodismo para incomodar, cuestionar y desafiar el silencio impuesto en torno a las desapariciones forzadas, un fenómeno que sigue afectando a miles de familias en México.

Salir de la versión móvil