Cada primer miércoles de octubre se conmemora el Día Mundial de la Parálisis Cerebral, una fecha que busca visibilizar esta condición neurológica y sensibilizar sobre la importancia de la detección temprana.
Esta es una afección que limita la movilidad y coordinación de los niños, y aunque no siempre es evidente desde el nacimiento, su detección temprana puede marcar una gran diferencia en el desarrollo del bebé.
Fuentes gubernamentales estiman que la parálisis cerebral afecta a cuatro de cada mil bebés en el mundo y, aunque aún no tiene cura, el impacto de sus afectaciones pueden ser minimizadas.
“La parálisis cerebral no solo impacta la motricidad, sino también la vida familiar y social del niño. Detectarla a tiempo permite intervenir con terapias físicas, ocupacionales y del lenguaje, mejorando su autonomía y calidad de vida”, afirmó el neuropediatra Erick Martínez.
Martínez destacó la importancia de que los padres observen atentamente cada una de las etapas de desarrollo del menor ya que estas pueden dar señales del inicio de la enfermedad.
“No todos los bebés se desarrollan al mismo ritmo, pero si un niño no alcanza ciertas habilidades como voltearse a los seis meses o mantenerse sentado a los nueve, es momento de acudir con un especialista”, comentó.
Avances tecnológicos, una herramienta importante para diagnóstico
Además de la observación, el especialista explicó que la medicina ha avanzado en pruebas diagnósticas y hoy existen evaluaciones clínicas especializadas, como la escala de desarrollo neuromotor, estudios de imagen cerebral como resonancias magnéticas y ultrasonidos, y pruebas genéticas en ciertos casos, que permiten identificar alteraciones neurológicas desde los primeros meses.
“Estas herramientas han revolucionado la forma en que prevenimos complicaciones y planificamos terapias individualizadas”, dijo.
Agregó que la innovación no se limita a diagnósticos, ya que también existen programas de intervención temprana, basados en estimulación motora, ejercicios guiados y tecnologías de rehabilitación, permiten que los niños logren habilidades antes impensables.
La importancia de revisiones médicas tempranas
De acuerdo con el especialista, las revisiones periódicas en los primeros años son clave para detectar cualquier alteración en el desarrollo neuromotor, estas consultas permiten diagnosticar la parálisis cerebral y comenzar terapias de rehabilitación física, ocupacional y del lenguaje, que mejoran significativamente la calidad de vida.
“Los padres no deben esperar a que aparezcan problemas graves. A veces los síntomas son sutiles: un pie rígido al gatear, movimientos descoordinados o llanto inusual ante ciertos estímulos.
“Cada señal es una oportunidad de intervención temprana que puede marcar la diferencia en el desarrollo futuro”, explicó.
Además, recordó que la educación familiar sigue siendo un pilar, pues la difusión de la información relacionada a esta enfermedad permite visibilizar y concientizar a la población
“Conocer los signos, asistir a revisiones periódicas y aprovechar los avances médicos no reemplaza el papel de los padres, quienes son los primeros observadores del desarrollo de sus hijos.
“La combinación de vigilancia, pruebas innovadoras y acompañamiento profesional es la mejor estrategia para prevenir complicaciones y potenciar el desarrollo infantil”.
Signos tempranos de parálisis cerebral en bebés
- Dificultad para sostener la cabeza o el tronco
- Retraso en girar, sentarse o rodar
- Movimientos rígidos o demasiado flojos
- Falta de coordinación en brazos o piernas
- Patrones de llanto o respuesta a estímulos inusuales
- Brazos o piernas que se cruzan o permanecen en posturas poco naturales
Pruebas y estudios para la detección temprana
- Evaluaciones neuromotoras periódicas en pediatría
- Ultrasonido cerebral en recién nacidos de alto riesgo
- Resonancia magnética para observar desarrollo cerebral
- Estudios genéticos en casos específicos
- Pruebas de seguimiento de reflejos y postura
Innovaciones en prevención e intervención
- Programas de estimulación motora temprana
- Terapias físicas y ocupacionales adaptadas a cada niño
- Tecnologías de rehabilitación con soporte robótico o virtual
- Seguimiento continuo por equipos multidisciplinarios
- Educación familiar para identificar signos y reforzar ejercicios en casa
Recomendaciones para padres
- Observar el desarrollo y los hitos de cada mes
- Asistir a revisiones médicas periódicas desde el nacimiento
- Consultar al especialista ante cualquier señal de alerta
- Mantener un registro de movimientos, posturas y conducta del bebé
- Informarse sobre terapias y programas de intervención temprana
