El Zócalo de la Ciudad de México volvió a vibrar este 16 de septiembre con el tradicional Desfile Cívico Militar, que en esta ocasión tuvo un carácter histórico: fue el primero encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, en el marco del 125 aniversario de la Independencia de México.
Miles de ciudadanos se congregaron para presenciar la fuerza, la disciplina y la organización del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. Más de 16 mil efectivos desfilaron frente a Palacio Nacional, incluyendo a más de 5 mil mujeres militares, reflejo del compromiso con la igualdad y la inclusión dentro de las instituciones armadas.
Ricardo Trevilla: “La unidad nacional es la ruta para desterrar la violencia”
En su mensaje, el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional (Sedena), hizo un llamado firme a la unidad nacional como la vía para desterrar las conductas antisociales que dañan al país: la delincuencia, la drogadicción, la discriminación y la violencia.
“Con unidad nacional, desde nuestras trincheras impulsemos la educación, la igualdad, la equidad, el civismo, el trabajo y el deporte. Fortalezcamos la unión familiar, la participación ciudadana, nuestros principios, nuestra cultura y nuestras raíces. Sigamos construyendo un mejor México”, expresó el general secretario ante la mirada de la mandataria.
Orgullo militar: primera mujer como Comandanta Suprema
El desfile no solo fue una muestra de fuerza, sino también un símbolo de cambio histórico. Por primera vez, una mujer encabezó la parada cívico-militar como Jefa de Estado y máxima autoridad de las Fuerzas Armadas.
El general Trevilla destacó que la participación de miles de mujeres dentro del contingente es prueba de la transformación en curso: “Nos sentimos orgullosos y emocionados de que una mujer presida este evento y de que nuestras Fuerzas Armadas reflejen la política de igualdad que impulsa el país”.
Significado para México: unidad, identidad y futuro
El desfile del 16 de septiembre no solo conmemoró la independencia, sino que también se consolidó como un espacio de reflexión sobre los valores nacionales. La fuerza militar desfilando no se mostró como un símbolo de poder bélico, sino como un recordatorio de disciplina, servicio y compromiso con la ciudadanía.La combinación de historia, inclusión y llamado a la unión nacional convirtió a este evento en una celebración con visión de futuro, donde la unidad social se planteó como la clave para desterrar la violencia y consolidar un México más justo y equitativo.
