La tranquilidad del poblado de Acuimantla, en el municipio de Tepehuacán de Guerrero, Hidalgo, se rompió de golpe tras los deslaves y derrumbes provocados por las intensas lluvias de los últimos días. Los caminos de acceso quedaron destruidos, partiendo la terracería y bloqueando por completo el paso hacia la comunidad.
Los vecinos aseguran que no hay forma de entrar ni salir, lo que ha dejado a decenas de familias incomunicadas y sin posibilidad de recibir víveres o atención médica.
Temor y compras de pánico ante la falta de alimentos
Ante la incertidumbre, los habitantes comenzaron a realizar compras de pánico, intentando abastecerse de los pocos productos disponibles en la zona. Sin embargo, la situación se agrava cada hora: no hay luz, internet ni agua, y la población teme que los suministros se agoten antes de que llegue la ayuda.
“Ya no tenemos cómo comunicarnos ni cómo salir, los caminos están completamente destruidos”, narró una vecina en redes sociales, buscando que su mensaje llegue a las autoridades.
Vecinos piden ayuda urgente a las autoridades
La comunidad de Acuimantla ha recurrido a las redes sociales para pedir auxilio. Publicaciones en Facebook y WhatsApp relatan la desesperación de las familias y el riesgo de que el aislamiento se prolongue.
Los habitantes piden apoyo del gobierno estatal y federal, así como del Ejército Mexicano, para que puedan ingresar con maquinaria y abrir paso entre los derrumbes.
Llamado a la solidaridad y respuesta inmediata
Mientras tanto, organizaciones locales y voluntarios intentan coordinar envíos de alimentos y agua desde comunidades vecinas, aunque los accesos continúan bloqueados.La prioridad, según los pobladores, es restablecer la comunicación y el paso terrestre, pues cada hora sin ayuda incrementa el riesgo sanitario y humanitario.
