En México, la jornada laboral de 40 horas semanales sigue siendo un tema central en la agenda laboral y política. La propuesta busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, otorgar más tiempo para la familia y el descanso, y alinearse con estándares internacionales.
Sin embargo, recientemente una iniciativa empresarial ha puesto el tema en debate nuevamente. Daksh Gupta, director de la startup Greptile, especializada en inteligencia artificial, sugirió jornadas de hasta 14 horas diarias, lo que equivale a 80 horas a la semana. Según Gupta, esta medida sería necesaria para mantener la competitividad en un sector tecnológico altamente dinámico.
La propuesta de Greptile y su impacto en productividad
Gupta argumenta que “el mercado no espera” y que trabajar más horas podría traducirse en mayor productividad y crecimiento económico. La propuesta de Greptile ha generado división: algunos empresarios del sector apoyan la idea, asegurando que la competitividad global requiere esfuerzos extraordinarios.
No obstante, especialistas en salud y derechos laborales advierten sobre los riesgos de jornadas tan extensas. Estrés, agotamiento crónico, trastornos del sueño y problemas cardiovasculares son algunas de las consecuencias asociadas a trabajar más de 12 horas al día.
Contraste con la reforma laboral en México
Mientras algunos defienden las largas jornadas, en el Congreso mexicano avanza una reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. La iniciativa contempla dos días de descanso obligatorios y beneficios claros: más tiempo libre, mejor descanso físico y mental, y mayor convivencia familiar.
Países como Chile, España y Francia ya implementaron semanas laborales más cortas con resultados positivos en productividad y bienestar. La STPS enfatiza que trabajar menos horas no disminuye el rendimiento, sino que lo puede mejorar, reforzando la idea de que eficiencia y bienestar no son incompatibles.
El debate continúa: ¿México debería apostar por jornadas más cortas para aumentar la eficiencia y proteger la salud de los trabajadores, o mantener horarios extensos para competir globalmente? La respuesta marcará el futuro del mercado laboral en el país.
