Hoy, 21 de diciembre, es el Día Nacional de la Cultura Maya. Y más que una fecha en el calendario, es una buena excusa para detenernos un momento y mirar lo que tenemos cerca: una cultura viva, presente, que sigue hablándonos todos los días, aunque a veces no lo notemos.
La cultura maya no es solo pasado ni ruinas antiguas. Está en la lengua que se escucha en los mercados, en la forma de sembrar, en la cocina, en la manera de entender la naturaleza y el tiempo. Es una de las civilizaciones más importantes del país y del mundo y sigue latiendo en millones de personas.
Desde Felipe Carrillo Puerto, antes llamada Chan Santa Cruz, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, recordó que la cultura maya está “más viva que nunca”. Lo dijo frente a dignatarios mayas, autoridades comunitarias y habitantes que conocen bien el peso de la historia y la fuerza de la memoria.
Lezama dejó en claro que la cultura maya no es un adorno ni una postal turística. Es disciplina, conocimiento y dignidad. Es un pilar del presente y también del futuro de Quintana Roo. Reconocerla implica escucharla, respetarla y defenderla todos los días.
¿Por qué la cultura la maya es tan importante?
Porque los mayas crearon el cero, desarrollaron el sistema numérico vigesimal y una escritura propia, todo en un entorno selvático complejo. Además, fueron el único pueblo originario del continente que nunca fue conquistado por los españoles. Eso habla de resistencia y autonomía.
Desde 2014, por decreto del Senado, el 21 de diciembre quedó establecido como el Día Nacional de la Cultura Maya, como una forma de reconocer siglos de lucha por vivir de acuerdo con las propias raíces, aun en medio de la adversidad.

Yucatán y los esfuerzos de preservación
Pero el reconocimiento no se queda solo en los discursos. En Yucatán, por ejemplo, hay esfuerzos concretos para preservar y fortalecer la lengua maya, empezando por llevarla a espacios donde antes no estaba: el mundo digital.
La Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán, Segey, firmó un convenio con Wikimedia México para que docentes ayuden a traducir y crear contenidos en lengua maya en Wikipedia. Así, la lengua no solo se aprende en el aula, también se comparte con el mundo.
Este trabajo forma parte del programa Ko’one’ex Kanik Maaya, que hoy beneficia a casi 20 mil niñas y niños en escuelas primarias del estado. La idea es que aprender maya sea parte normal de la educación, incluso en zonas urbanas.
La preservación también empieza desde la infancia. En Yucatán, niñas y niños han cantado villancicos en lengua maya en actos públicos, demostrando que la lengua no está en peligro cuando se usa con orgullo, alegría y naturalidad.
A esto se suma el creciente interés de personas adultas por aprender maya. El Indemaya cerró recientemente cursos presenciales y en línea, con participantes de muchos municipios y hasta de otros estados y países. Aprender la lengua se ha convertido en una forma de reconectar con la identidad.
Por todo esto, la cultura maya no necesita ser rescatada, porque nunca se fue. Lo que necesita es espacio, respeto y acciones constantes. Hoy, en su día, vale la pena celebrarla, pero sobre todo acompañarla para que siga viva, fuerte y presente en la vida cotidiana.