Crisis hídrica en México: lanzan campaña “Un latido en cada gota”

Crisis hídrica en México: lanzan campaña “Un latido en cada gota”
Con 70% del país en estrés hídrico, autoridades y expertos impulsan acción ciudadana para reducir consumo y concientizar sobre el uso responsable del agua.

El país se seca: 70% de México vive algún nivel de estrés hídrico

En un país donde más de dos tercios del territorio enfrenta algún grado de estrés hídrico, la urgencia por tomar conciencia del uso del agua ya no es un tema lejano: es hoy. Mientras algunas regiones sobreviven con apenas 120 litros diarios por habitante, otras —como la Ciudad de México— consumen casi el doble. La diferencia no solo es geográfica: es cultural, política y ambiental.

Frente a este escenario, surge una campaña con corazón: “Un latido en cada gota”, que busca mover conciencias, particularmente entre la juventud, para cambiar hábitos antes de que la escasez se vuelva irreversible.

“Un latido en cada gota”: una campaña para despertar la conciencia

La campaña fue presentada por representantes del gobierno, la academia y el sector empresarial, entre ellos Patricia Hernández Martínez, directora de la ANEAS, y Javier Buenrostro Sánchez, de la Comisión Nacional del Agua. En conjunto, alertaron sobre una realidad ineludible: el agua no es infinita, y si no se cambia la forma de consumirla, el costo lo pagarán las próximas generaciones.

Con acciones simples pero poderosas —como reducir el tiempo de ducha, reparar fugas o evitar el derroche diario— la ciudadanía puede ser parte de la solución. La campaña no solo se limita a anuncios; involucra arte, ilustración, redes sociales y presencia en escuelas, con énfasis en la generación Z, responsable de encabezar la nueva ola ambiental.

¿Cuánta agua usas sin saberlo? La huella hídrica que ignoramos

Uno de los ejes centrales de la campaña es educar sobre la huella hídrica. ¿Sabías que fabricar un solo pantalón de mezclilla requiere entre 100 y 150 litros de agua? ¿O que producir carne consume mucho más agua que las verduras?

Esta información busca derribar mitos y cambiar el paradigma de consumo. Porque no se trata solo de cerrar la llave, sino de entender que cada decisión —lo que comemos, usamos y compramos— tiene un impacto directo en el recurso más vital del planeta.

Plan Nacional Hídrico: hacia un modelo de sustentabilidad

México consume alrededor del 75% del agua disponible en el campo, lo que hace indispensable su tecnificación para lograr una verdadera sustentabilidad hídrica. El Plan Nacional Hídrico avanza en ese sentido, pero no será suficiente sin una transformación profunda en la conciencia ciudadana.

Además, iniciativas como el Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y a la Sustentabilidad buscan crear una base legal y operativa para garantizar el acceso equitativo y sostenible al recurso, sin caer en viejas prácticas de simulación o burocracia estéril.

Jóvenes al frente: generación Z como motor del cambio

Con una participación del 30% en la población nacional, la generación Z es el objetivo central de esta campaña. Como bien explicó Gilberto Alcaraz, de Grupo Helvex, los jóvenes tienen una mayor sensibilidad ecológica y más herramientas digitales para replicar el mensaje.

La estrategia se despliega en redes sociales, instituciones educativas y colectivos culturales, con el respaldo de ilustradores y artistas de gran formato. Todo con el objetivo de hacer de la campaña una experiencia viva, no solo un mensaje publicitario.

¿Puede una campaña cambiar el rumbo del país?

Paola Félix Díaz, coordinadora del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua, fue clara: no basta con lanzar mensajes, hay que darles seguimiento, medir su impacto y actuar en consecuencia.

Jorge Arriaga, de la Red del Agua de la UNAM, lo resumió con contundencia: “Las campañas basadas en evidencia científica son esenciales para tomar decisiones informadas.” Solo con datos, compromiso colectivo y voluntad política, México podrá evitar una catástrofe hídrica.

El agua, un derecho y una responsabilidad compartida

La campaña “Un latido en cada gota” no solo habla de cuidado, habla de corresponsabilidad. Todos los sectores —gobierno, ciudadanos, industria y educación— están llamados a participar. Porque el agua no pertenece a nadie, pero es vital para todos.

Y aunque el país aún no ha llegado a un punto crítico generalizado, el futuro depende de lo que se haga hoy. No se trata de alarmar, sino de actuar. Gota a gota, decisión a decisión, se construye un futuro más sostenible.

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