La paciencia del sector productivo de Yucatán se ha agotado. Los constantes y prolongados apagones que azotan a la entidad están generando pérdidas económicas «incalculables» y poniendo en jaque la operatividad de miles de empresas, desde pequeños comercios hasta grandes industrias. Ante la escalada de la crisis, el gobernador Joaquín Díaz Mena anunció una medida de alto nivel: la visita de Emilia Esther Calleja Alor, directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), para supervisar personalmente la situación.
La visita, programada para este mismo miércoles, es vista como un ultimátum para encontrar soluciones a un problema que ha pasado de ser una molestia estacional a una amenaza estructural para la economía del estado.
El Grito del Sector Empresarial
Líderes de cámaras como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), CANACO y CANACINTRA han alzado la voz para dimensionar el desastre. Emilio Blanco del Villar, presidente del CCE, afirmó que las empresas están absorbiendo las pérdidas, pero advirtió que, de continuar la situación, los costos se trasladarán inevitablemente a los consumidores.
Las afectaciones son transversales:
* Industria de la Transformación: Daños en equipos especializados como refrigeradores industriales que requieren temperatura constante, provocando retrasos y pérdida de materia prima.
* Comercios y Servicios: Pérdida de ventas, descomposición de productos perecederos y la imposibilidad de realizar transacciones electrónicas.
* Infraestructura Pública: Los cortes de energía afectan también el suministro de agua potable, ya que las bombas de la JAPAY dejan de funcionar.
«La demanda de electricidad en Yucatán supera la capacidad en las líneas de transmisión y distribución (de CFE) para abastecer, lo cual provoca los constantes apagones», señaló un representante del sector industrial, resumiendo el diagnóstico que comparten los empresarios.
La Respuesta Política: Presión y Proyectos
El gobernador Joaquín Díaz Mena ha reconocido la gravedad del problema, atribuyéndolo a «fallas acumuladas durante décadas» por la falta de mantenimiento en las líneas de transmisión. En respuesta, ha delineado una estrategia basada en dos pilares:
* Presión a la CFE: La visita de la directora general es el resultado de la gestión y presión del gobierno estatal para que la federación atienda la crisis. Durante la gira, supervisarán el avance de la planta de ciclo combinado Mérida IV, una de las obras clave para el futuro energético de la península.
* Inversiones Estratégicas: Se están construyendo dos nuevas plantas de generación en Mérida y Valladolid con una inversión de 1,200 millones de dólares, además de la ampliación del gasoducto Cuxtal II y el desarrollo de nuevas subestaciones eléctricas para fortalecer la red.
Díaz Mena ha enfatizado que estas acciones son cruciales no solo para los hogares y empresas, sino para garantizar la viabilidad de proyectos como el Tren Maya. La visita de la titular de CFE será un momento definitorio para ver si las promesas de solución se traducen en acciones concretas e inmediatas que pongan fin a la pesadilla de los apagones en Yucatán.
