Congelan cuentas de Bermúdez Requena por nexos con el CJNG

Congelan cuentas de Bermúdez Requena por nexos con el CJNG
La UIF bloqueó cuentas de Hernán Bermúdez Requena y familiares tras ser acusado de liderar una célula del CJNG mientras era secretario de seguridad en Tabasco.

Un exfuncionario bajo la lupa del crimen organizado

Durante años, Hernán Bermúdez Requena fue una figura visible en el aparato de seguridad pública de Tabasco. Para muchos, representaba la autoridad estatal frente a una violencia cada vez más desbordada. Sin embargo, lo que parecía ser una carrera dedicada al servicio público, hoy se encuentra marcada por acusaciones que lo vinculan directamente con uno de los grupos criminales más poderosos del país: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La reciente decisión de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), en coordinación con la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Gobernación, de congelar sus cuentas bancarias y las de sus familiares y socios empresariales, marcó un punto de quiebre. Lo que antes eran rumores, hoy son acciones institucionales firmes.

El golpe financiero: congelamiento de activos

Las autoridades mexicanas informaron que el bloqueo de cuentas se llevó a cabo como parte de una investigación contra operaciones financieras inusuales, transacciones bancarias atípicas y presuntos esquemas de simulación fiscal. La UIF detalló que estas acciones se enmarcan dentro de los esfuerzos para frenar el lavado de dinero, la corrupción y otros delitos financieros en el país.

Además del congelamiento de activos, se suspendieron las operaciones de diversas empresas dedicadas a juegos y apuestas que estarían vinculadas con familiares del exsecretario.

Las acusaciones: ¿quién es realmente “Comandante H”?

De acuerdo con informes de inteligencia militar filtrados a través de los Guacamaya Leaks, Bermúdez Requena sería conocido en el mundo criminal como “Comandante H”, presunto líder de una célula llamada “La Barredora”, brazo operativo del CJNG en Tabasco. Su rol habría sido estratégico: facilitar el dominio territorial del grupo en regiones clave del estado.

Las imputaciones principales contra él incluyen:

  • Participación en la delincuencia organizada
  • Tráfico de drogas y personas
  • Extorsión a empresarios
  • Robo de combustible (huachicoleo)
  • Protección institucional a criminales
  • Secuestros y desapariciones forzadas

Lo más alarmante es que, según las investigaciones, todas estas operaciones habrían ocurrido mientras ejercía funciones como servidor público, con acceso a recursos tácticos, humanos y económicos del gobierno estatal.

De Tabasco al mundo: la huida del exfuncionario

En febrero de 2025, la Fiscalía General del Estado de Tabasco emitió una orden de aprehensión en su contra. Sin embargo, Bermúdez ya se había fugado del país desde enero. Según reportes oficiales, salió por vía aérea desde Mérida, Yucatán, rumbo a Panamá. Después, se le perdió la pista entre España y Brasil.

Actualmente, pesa sobre él una ficha roja de Interpol para lograr su captura en cualquier país del mundo. Aunque han circulado versiones no confirmadas sobre su presunta muerte en el extranjero, ninguna autoridad ha podido verificarlo.

Crimen, poder e impunidad: un espejo de la corrupción

El caso de Hernán Bermúdez Requena no solo es un escándalo judicial. Es también un reflejo preocupante de cómo los tentáculos del crimen organizado pueden infiltrar las estructuras del Estado. El hecho de que un funcionario de alto nivel esté presuntamente vinculado con una de las organizaciones criminales más peligrosas del continente subraya la necesidad urgente de depurar instituciones y reforzar los mecanismos de fiscalización.

Además, este caso plantea preguntas clave para el futuro inmediato:

  • ¿Cuántos más operan desde dentro del Estado sin ser detectados?
  • ¿Es suficiente congelar cuentas o se requiere una reingeniería profunda del aparato judicial?
  • ¿Cuánto daño se puede hacer desde un puesto público con acceso privilegiado a la información y recursos?

¿Qué sigue para la UIF y las autoridades mexicanas?

El caso Bermúdez es solo un fragmento de una batalla mucho más amplia contra el crimen financiero y la corrupción en México. La UIF ha demostrado que puede actuar con contundencia. Pero la presión ahora recae sobre la capacidad de la Fiscalía General y las autoridades internacionales para localizar, detener y enjuiciar a quien se presume es uno de los enlaces más poderosos entre el gobierno y el crimen organizado.

Un símbolo de la lucha entre Estado y crimen

La caída de Hernán Bermúdez Requena, si se concreta, será un hito. No solo por su perfil público, sino por lo que representa: el desmantelamiento de una red que operó bajo la sombra del poder. El mensaje de las autoridades es claro: ni los altos cargos están por encima de la ley.

A medida que avancen las investigaciones y se acumulen nuevas pruebas, este caso podría convertirse en uno de los más importantes en la lucha contra el crimen organizado en el sureste mexicano. El tiempo dirá si esta es una acción aislada o el comienzo de una limpieza más profunda.

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