Errores en la licitación: el inicio de un nuevo desabasto
La compra consolidada de medicamentos 2025-2026 prometía ser un parteaguas en la gestión de insumos médicos en México. Con un valor estimado de 234 mil millones de pesos, este proceso buscaba garantizar el abasto para las principales instituciones de salud del país. Sin embargo, errores técnicos, decisiones polémicas y conflictos internos han puesto en riesgo su éxito.
Los números detrás del caos
- 400 proveedores presentaron propuestas, duplicando la media histórica.
- Se recibieron 5,820 solicitudes de aclaración, una cifra récord que refleja falta de claridad en las bases de la licitación.
- La fecha de fallo se aplazó del 4 al 13 de enero, pero el retraso podría afectar los tiempos de entrega.
Problemas estructurales: la constante de la 4T en salud
1. Pasivos millonarios
La deuda de 12 mil millones de pesos con laboratorios y distribuidores, arrastrada desde el INSABI, sigue siendo un obstáculo. Estos pasivos generan desconfianza entre los proveedores y afectan la operación.
2. Desorganización interna
Los conflictos entre Iván Olmos, titular de Birmex, y su directora de Administración y Finanzas, Emma Luz López, han generado decisiones polémicas, como la asignación de contratos a empresas “amigas” sin solvencia técnica.
3. Tiempos de entrega imposibles
Con la licitación retrasada, la producción y entrega de medicamentos para el 1 de marzo parece una meta inalcanzable. Las claves desiertas y la falta de coordinación agravan el problema.
Impacto en los sistemas de salud
El desabasto de medicamentos no solo afecta a los pacientes, sino también a instituciones como:
- IMSS: Zoé Robledo enfrenta el reto de garantizar el suministro en uno de los sistemas más grandes de América Latina.
- IMSS-Bienestar: Con Alejandro Svarch a la cabeza, la falta de insumos podría impactar a las comunidades más vulnerables.
- ISSSTE: Martí Batres deberá lidiar con una crisis que podría afectar la atención a millones de derechohabientes.
¿Dónde está la solución?
En contraste con esta situación, algunos estados han dado pasos adelante. Jalisco, por ejemplo, implementó estrictos criterios en la licitación de láminas para reemplacamiento, asegurando estándares de calidad y transparencia.
Otros casos en el país:
- Durango: Empresarios denuncian presiones indebidas que revelan un uso político de los recursos.
- Guanajuato: Cambios en el sector salud generan cuestionamientos sobre transparencia en la gestión pública.
¿Qué sigue para la compra de medicamentos?
El desabasto es una amenaza latente. Si no se corrigen los errores estructurales y se garantiza transparencia, México podría enfrentar otra crisis sanitaria. La 4T debe priorizar la colaboración entre sectores público y privado para cumplir con su compromiso de un sistema de salud eficiente y universal.
