Este sábado, integrantes de la diócesis Chilpancingo-Chilapa realizaron una caravana motorizada por la paz para recordar al padre Bertoldo Pantaleón, desaparecido el pasado 5 de octubre y localizado muerto un día después en un paraje del municipio de Eduardo Neri, Guerrero.
La actividad reunió a miembros de la comunidad, líderes religiosos y organizaciones defensoras de los derechos humanos, quienes se unieron para expresar su rechazo a la violencia y promover un mensaje de unidad y solidaridad.
Recorrido de la caravana
La caravana, compuesta por aproximadamente 50 vehículos, comenzó a las 9:30 de la mañana y estuvo encabezada por el director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz, Jorge Atilano González Candia, el párroco de la iglesia de la Santa Cruz, Gamaliel Villalobos Medina, y el sacerdote Filiberto Velázquez Florencio, director del Centro de Derechos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello.
El recorrido inició en el Hospital General de Chilpancingo, avanzando hacia el Santuario de los Mártires San Margarito y San David, ubicado en la colonia Atlitenco de Altamira. Los vehículos circularon por las avenidas principales de la capital hasta llegar al retorno del bulevar Chilpancingo-Petaquillas, generando una significativa presencia en la ciudad y visibilizando el mensaje de paz.
Mensaje de los líderes religiosos
Al concluir el recorrido, uno de los clérigos emitió un mensaje emotivo dirigido a los asistentes y a la comunidad en general. Señaló que “esta caravana no es en contra de nadie, es a favor de todos. Es un clamor para todos, especialmente aquellos que han sido lastimados, golpeados y atacados por la violencia”.
En su intervención, enfatizó que la Iglesia no tolerará actos de violencia e injusticia, y que la muerte del padre Bertoldo Pantaleón “no será en vano”. Además, reafirmó el compromiso de la comunidad eclesiástica de seguir trabajando por una paz con justicia, levantando la voz en defensa de quienes han sido afectados por la violencia.
Investigación y avances de seguridad
El viernes anterior, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre la detención de Miguel Ángel N, señalado por su probable participación en el asesinato del padre Bertoldo Pantaleón.
Según el funcionario, tras obtener la orden de aprehensión, las autoridades lograron ubicar al sospechoso en el municipio de Chilpancingo, donde se procedió a marcarle el alto y ejecutar su detención. Este avance representa un paso importante en la investigación y en la búsqueda de justicia para la familia y la comunidad del sacerdote.
Reacción de la comunidad
La caravana motorizada sirvió como un espacio de unión para la población de Chilpancingo y municipios aledaños, quienes se sumaron al mensaje de no violencia y memoria. La participación activa de la comunidad refleja la importancia de mantener viva la conciencia sobre los efectos de la violencia y la necesidad de fortalecer la seguridad y la protección de líderes religiosos y defensores de derechos humanos.
Significado del homenaje
La movilización tiene un significado profundo, ya que busca honrar la vida y labor del padre Bertoldo Pantaleón, recordando su compromiso con la comunidad y su dedicación a la paz y la justicia social. Además, destaca la importancia de acciones colectivas que promuevan la convivencia pacífica y la solidaridad ante la violencia en Guerrero y otras regiones afectadas.
El homenaje también envía un mensaje de resistencia y unidad frente a la violencia, subrayando que los actos criminales no silenciarán la voz de quienes buscan justicia y bienestar para la sociedad.
La caravana motorizada en Guerrero en memoria del padre Bertoldo Pantaleón demuestra cómo la comunidad, líderes religiosos y autoridades pueden unirse en torno a la paz, la justicia y la solidaridad. Con la detención de Miguel Ángel N y la continuidad de la investigación, se espera que la memoria del sacerdote se traduzca en acciones concretas que fortalezcan la seguridad y la convivencia en la región.
Este homenaje también subraya la importancia de mantener vivo el legado de quienes trabajan por la comunidad, recordando que la violencia no puede vencer al compromiso con la paz y que los actos de justicia y memoria colectiva son fundamentales para la construcción de sociedades más seguras y unidas.
