En el corazón de Puruarán, Michoacán, más de 3 mil cañeros jubilados levantan la voz. Sus historias revelan un mismo dolor: después de décadas de trabajo en el campo, su recompensa son pensiones que apenas alcanzan los 5 mil pesos mensuales.
José Luis Barajas, coordinador en Michoacán de la Confederación Nacional de Pensionados y Jubilados, explica que la principal exigencia es que las pensiones se calculen con base en el salario mínimo y no en la UMA (Unidad de Medida y Actualización), lo que reduce significativamente los ingresos de los adultos mayores.
“No alcanza ni para comer”
Con un nudo en la garganta, José Luis recuerda su vida como productor de caña. Hoy, su pensión no cubre lo básico: alimentación, medicamentos y servicios médicos.
“Un compañero acaba de recibir su primera pensión: 3 mil 700 pesos mensuales. Eso no alcanza ni para comer. Es una burla para quienes entregamos nuestra vida al trabajo”, afirma.
El problema se agrava porque, además de recibir poco dinero, los jubilados tienen un servicio médico limitado y en algunos casos deben pagar de su propio bolsillo consultas y medicinas.
Exigen una reforma de fondo
Los cañeros no solo piden un aumento inmediato de las pensiones, también reclaman una reforma estructural al sistema de jubilaciones en México. Entre sus propuestas está la creación de un Instituto Nacional de Pensiones, con aportaciones del gobierno, patrones y trabajadores, que sustituya el modelo actual basado en las afores, considerado por ellos como un negocio privado que empobrece a los adultos mayores.
Han enviado oficios a la Presidencia de la República, al Congreso de la Unión y al Poder Legislativo de Michoacán, pero hasta ahora no han recibido respuesta.
Foro en Puruarán: voces que se unen
El próximo 31 de agosto, los pensionados realizarán un foro en la tenencia de Puruarán sobre pensiones y seguridad social, donde participarán especialistas y representantes de trabajadores de todo el país. Buscan sumar fuerzas para impulsar una reforma que garantice pensiones dignas y salud universal.
El trasfondo social y político
La lucha de los cañeros michoacanos refleja un problema nacional: millones de jubilados mexicanos sobreviven con pensiones que no cubren la canasta básica. La exigencia de los trabajadores del campo se suma a la de maestros, obreros y burócratas que piden justicia en materia de seguridad social.
