El fiscal general del Estado, Raciel López Salazar, informó que José Alberto Santamaría Landeros, de 24 años yoriginario de Campeche, fue sentenciado a 30 años de prisión por un juez de juicio oral por el delito de violación en agravio de su propia hija.
La víctima, una niña de 11 años de edad, vivía a una casa prestada en la supermanzana 107 de Cancún, junto con su padre José Alberto, su madre y sus tres hermanos menores de edad.
“En relación a estos hechos, la madre de la menor se ausentaba de su casa todos los días a partir de las 4 de la tarde para ir a trabajar a una tortillería, circunstancia que aprovechaba el sentenciado para agredir sexualmente a su propia hija”, dijo el fiscal.
El sujeto, además de cometer violación en contra de su hija, la obligaba a ver pornografía y le ofrecía dinero y chocolatesa cambio de no decirle nada a su madre.
Este es el segundo campechano sentenciado por violación en Cancún en la última semana. Un juez oral sentenció a 40 años de prisión a un sujeto hallado culpable del delito de violación cometido en contra de su hijastra, una niña de 12 años.
Se trata de Gabriel Eduardo Díaz, de 34 años, originario de Campeche, quien agredió sexualmente a la menor en su domicilio, en Cancún.
