La Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (CAINTRA) ha revelado en un contundente informe que la crisis del agua sigue siendo un freno para el crecimiento económico de la región, afectando directamente las operaciones de tres de cada diez empresas del sector manufacturero.
Aunque las lluvias recientes han mejorado los niveles de las presas en Nuevo León, el sector industrial de la entidad, motor económico del norte de México, sigue lidiando con las profundas secuelas de la crisis hídrica. Un sondeo realizado por la CAINTRA entre altos ejecutivos del sector revela una dura realidad: la escasez de agua se ha consolidado como el tercer obstáculo más importante para el desempeño y la expansión de las empresas, solo por detrás de la inflación y la incertidumbre política.
Este dato demuestra que la recuperación del abasto de agua no es inmediata y que el impacto económico de la sequía es prolongado, afectando la producción, la competitividad y las futuras decisiones de inversión en un estado que es clave para el fenómeno del nearshoring.
El Termómetro de la Industria: Datos que Preocupan
La «Encuesta de Expectativas Económicas de la Industria de Nuevo León» de CAINTRA es un termómetro preciso del sentir empresarial. En su más reciente edición, los resultados son claros :
* 31% de las empresas señalaron la escasez de agua como un factor que obstaculiza su crecimiento.
* Este porcentaje es similar al de otros factores críticos como el panorama político (31%) y la escasez de personal capacitado (31%).
* La inflación sigue siendo el principal problema, afectando al 40% de las compañías.
El hecho de que la crisis hídrica se posicione a la par de problemas estructurales como la falta de talento o la incertidumbre política, subraya la gravedad del asunto. No se trata de un problema coyuntural, sino de un desafío estratégico a largo plazo.
El Costo Real para las Empresas
La falta de un suministro de agua constante y predecible se traduce en costos directos e indirectos para las empresas, especialmente para sectores de alto consumo como el de alimentos y bebidas, el metalmecánico y el químico.
«Primero la pandemia de Covid-19 golpeó fuerte a la industria de servicios… ahora padecen escasez de agua y 10% de restaurantes tuvieron que cerrar al no poder sufragar el gasto de pipas o instalar cisternas.» – Reporte de El Economista sobre crisis anterior.
Aunque este reporte se refiere a la crisis de 2022, ilustra los impactos que se repiten:
* Aumento de costos operativos: Las empresas se ven obligadas a comprar agua a través de pipas, cuyos precios se disparan en épocas de alta demanda.
* Inversiones no planificadas: Muchas compañías han tenido que invertir en la construcción de grandes cisternas o en tecnologías de tratamiento y recirculación de agua para asegurar sus operaciones.
* Paros de producción: La falta de agua puede llevar a paros técnicos en las líneas de producción, lo que significa pérdidas millonarias en ventas y retrasos en las entregas.
* Riesgo para la inversión: La incertidumbre sobre la disponibilidad de agua a futuro es un factor de riesgo que las empresas internacionales evalúan cuidadosamente antes de decidir instalarse o expandirse en la región, lo que podría poner un freno al potencial del nearshoring.
La Respuesta del Sector y el Gobierno
Ante esta situación, la industria de Nuevo León ha tomado medidas proactivas, cediendo parte de sus concesiones de agua para el consumo público y acelerando la implementación de tecnologías de ahorro. Por su parte, el gobierno estatal y federal han impulsado proyectos de infraestructura de gran calado como el acueducto El Cuchillo II y la Presa Libertad.
Sin embargo, como revela el informe de CAINTRA, estas soluciones aún no son suficientes para devolver la tranquilidad al sector productivo. La recuperación total de la seguridad hídrica en Nuevo León dependerá no solo de que siga lloviendo, sino de la conclusión y operación eficiente de estas obras y de un plan integral de gestión del agua a largo plazo que involucre a todos los sectores de la sociedad.
