La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo confirmó la detención de Alejandro «N», alias «El Rayo», presunto sicario implicado en el homicidio del secretario de Seguridad Pública Municipal de Tulum, José Roberto Rodríguez Bautista, ocurrido el pasado 21 de marzo. La captura fue resultado de una operación interinstitucional que involucró a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo y la Fiscalía de Veracruz.
El fiscal Raciel López Salazar informó que Alejandro «N» fue arrestado el 27 de marzo en el puerto de Veracruz. Tras el asesinato de Rodríguez Bautista, el detenido huyó a Tampico, Tamaulipas, antes de trasladarse a Veracruz, donde finalmente fue localizado y aprehendido. Posteriormente, fue trasladado a Cancún por elementos de la Policía de Investigación y la Marina, y presentado ante el Ministerio Público.
De acuerdo con las investigaciones, Alejandro «N» habría participado en la logística y planeación del asesinato por órdenes de un líder criminal de Tamaulipas. Este mando estaba inconforme con la labor de Rodríguez Bautista en la Policía Investigadora de Colima y su participación en un cateo en la frontera con Jalisco. Se presume que el detenido está relacionado con más de cien ejecuciones en el norte del país, enfrentando a grupos rivales de su organización.
Lo siguieron y revisaron sus redes sociales
El homicidio del jefe policiaco fue meticulosamente planeado. Durante cinco meses, los sicarios dieron seguimiento a su rutina, identificando los vehículos en los que se transportaba, los escoltas que lo protegían y los eventos a los que asistía. Para ello, utilizaron automóviles y motocicletas, además de monitorear sus redes sociales. En al menos seis ocasiones intentaron asesinarlo sin éxito antes de concretar el crimen.
Alejandro «N» habría trabajado en coordinación con otros ocho sicarios provenientes de la Ciudad de México y Veracruz. Su labor consistió en vigilar y fotografiar al secretario, así como definir su vehículo como objetivo. En el atentado se utilizaron un fusil M4 calibre 5.56 y una pistola calibre .40, armas de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
Uno de los atacantes, identificado como «El Chaparro Guatemalteco», murió en el enfrentamiento el día del crimen. Este sicario, de origen guatemalteco, tenía un perfil extremadamente violento y sanguinario, con experiencia en desmembrar a sus víctimas, por lo que fue designado para ejecutar el asesinato de Rodríguez Bautista.
La Fiscalía de Quintana Roo trabaja en la localización del resto de los implicados en el crimen. Alejandro «N» fue puesto a disposición de un juez de control por homicidio calificado, y se le dictó prisión preventiva oficiosa. Su situación jurídica se resolverá antes del 4 de abril.
Con esta detención, se confirma la hipótesis inicial de la Fiscalía de que el asesinato de Rodríguez Bautista podría estar vinculado a sus acciones en otros estados del país. Hasta el momento, se ha determinado la participación de nueve delincuentes en el crimen, de los cuales uno ha sido abatido y otro se encuentra detenido. Las autoridades continúan con la investigación para capturar al resto de los involucrados.
