En la península de Yucatán, los casos de neumonía muestran una tendencia al alza. Por ello, el Día Mundial de la Neumonía es un recordatorio de la urgencia de atender una enfermedad que, aunque prevenible y tratable, sigue cobrando millones de vidas en el mundo, principalmente entre adultos mayores, niñas, niños y personas con enfermedades crónicas.
De acuerdo con el Boletín de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, durante 2025 se han registrado 3,718 casos de neumonía, lo que representa un incremento del 9.2% en comparación con el año anterior, cuando se contabilizaron 3,404 casos.
Por entidad, Yucatán encabeza la lista con 1,792 casos, seguido de Quintana Roo con 1,083 y Campeche con 843. El año pasado, las cifras eran de 1,687 en Yucatán, 1,066 en Quintana Roo y 651 en Campeche, lo que evidencia un repunte en los tres estados.
Especialistas atribuyen este aumento a diversos factores: cambios bruscos de temperatura, el regreso de virus respiratorios tras la pandemia como la influenza, la automedicación y una baja cobertura de vacunación entre los grupos vulnerables.
¿Qué es la neumonía?
Es una infección respiratoria aguda que inflama los pulmones y puede ser causada por bacterias, virus o, en menor medida, hongos. Cuando no se trata a tiempo, puede provocar dificultad para respirar, fiebre alta, deshidratación y, en los casos más graves, la muerte.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año la neumonía causa la muerte de alrededor de 2.5 millones de personas, lo que la convierte en una de las primeras causas de mortalidad prevenible a nivel global. En México, esta enfermedad representa una de las principales razones de hospitalización entre adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Factores de riesgo y señales de alerta
El médico internista Roger Quijano explicó que la neumonía puede afectar a cualquier persona, pero ciertos grupos corren mayor riesgo de presentar complicaciones como adultos mayores de 60 años, niñas y niños menores de cinco, personas con diabetes, hipertensión, obesidad, asma o personas en constante exposición al humo del tabaco o de la leña.
“La neumonía es una enfermedad traicionera porque puede comenzar como una simple tos y en cuestión de horas causar una insuficiencia respiratoria. Lo preocupante es que mucha gente no toma en cuenta los síntomas o intenta tratarse por su cuenta”, dijo.
El médico destacó que la rapidez con la que se atiende la enfermedad es importante para evitar complicaciones y cuadro de infecciones que puedan poner en riesgo la vida de los pacientes.
“Si una persona tiene fiebre persistente, dificultad para respirar, tos con flema amarilla o verdosa, y siente cansancio extremo, debe acudir al médico de inmediato. No hay que esperar a que los síntomas ‘se quiten solos’, porque eso es lo que muchas veces agrava los cuadros”, mencionó.
EL PODER DE LAS VACUNAS Y LOS BUENOS HÁBITOS
A diferencia de otras enfermedades respiratorias, la neumonía puede prevenirse en gran medida. Las herramientas más efectivas, según lo comentó el médico internista, son las vacunas y la detección oportuna.
“Existen dos vacunas fundamentales que ayudan a prevenir la mayoría de los casos: la de influenza y la de neumococo. La primera debe aplicarse cada año, y la segunda, cada cinco años o según la recomendación médica. Son seguras y gratuitas en los centros de salud públicos”, dijo el doctor Roger Quijano.
Además, destacó la importancia de mantener un estilo de vida saludable para fortalecer el sistema inmunológico.
“Dormir al menos siete horas, hidratarse adecuadamente y consumir frutas ricas en vitamina C, como la naranja, la guayaba o la mandarina, ayuda a que el cuerpo esté preparado para defenderse. El sistema inmunológico es como un escudo: si no lo alimentas bien, se debilita”, compartió.
Cuidado en casa
Durante la temporada de frentes fríos, el médico recomienda mantener el hogar ventilado, pero sin exposición directa al viento, abrigarse adecuadamente y evitar los cambios bruscos de temperatura. También sugiere no descuidar la atención médica ante cualquier cuadro respiratorio.
“Muchas veces las personas confunden la neumonía con una gripe fuerte. Pero si hay fiebre alta, escalofríos o dificultad para respirar, hay que acudir a una valoración médica y realizar estudios como una radiografía de tórax o una oximetría. Detectar la enfermedad a tiempo permite tratarla con antibióticos o antivirales antes de que se complique”, explicó.
Agregó que, en casos leves, el tratamiento puede realizarse en casa con reposo, líquidos y medicamentos indicados por el médico. Sin embargo, en personas mayores o con enfermedades crónicas, la hospitalización puede ser necesaria.
ATENCIÓN A ESTOS SÍNTOMAS
- Fiebre alta y escalofríos
- Tos con flema amarilla, verdosa o con sangre
- Dolor en el pecho al respirar o toser
- Cansancio o debilidad general
- Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
¿A QUIÉNES AFECTA MÁS?
- Adultos mayores de 60 años
- Niñas y niños menores de 5 años
- Personas con diabetes, obesidad o hipertensión
- Pacientes con asma o enfermedad pulmonar crónica
- Fumadores o personas expuestas a humo de leña
NO OLVIDES ESTAS RECOMENDACIONES
- Aplicarse las vacunas contra influenza (anual) y neumococo (cada 5 años)
- Evitar el tabaquismo y los espacios con humo
- Dormir bien y mantener una alimentación equilibrada
- Consumir vitamina C (naranja, guayaba, mandarina)
- Hidratarse adecuadamente y mantener los espacios ventilados
- Acudir al médico ante fiebre o dificultad para respirar
- No automedicarse
