Aseguramientos de Barrett calibre 50 se disparan 190% en México

Fusiles Barrett calibre 50, preferidos por el crimen organizado, muestran fuerte aumento en aseguramientos; frontera norte concentra la mayor parte de decomisos.

Incautaciones de fusiles Barrett aumentaron dramaticamente; autoridades y expertos alertan sobre el poder bélico del crimen organizado y rutas fronterizas.

El auge silencioso de las Barrett calibre 50 en México

En los últimos seis años, el rostro del armamento ilícito que ingresa a México mostró un giro alarmante: las Barrett calibre 50, fusiles de alto poder conocidos por su capacidad para perforar blindajes, registraron un aumento del 190% en aseguramientos por parte del Ejército y la Guardia Nacional en las fronteras del país. De 30 unidades reportadas en 2018 se pasó a 87 en 2024, y hasta octubre de 2025 ya se contabilizaban 44 más en lo que va del año. Esta escalada no es solo un número: revela cómo grupos criminales elevan su poder bélico y la presión sobre las autoridades encargadas de la seguridad.

La geografía del decomiso: la frontera norte como epicentro

Las cifras muestran patrones claros: Tamaulipas lidera con 219 confiscaciones de Barrett entre 2018 y octubre de 2025, seguido por Sonora con 93; Chihuahua y Nuevo León suman 27 cada uno. En la frontera sur las cifras son menores, con Chiapas registrando ocho y Campeche dos, lo que sugiere rutas y dinámicas distintas entre el norte y el sur del país. La concentración en el corredor del Golfo y en estados estratégicos confirma que la logística del tráfico prioriza zonas con mayor cercanía a puntos de compra y a rutas de trasiego.

Armas compradas en el otro lado de la frontera: gun shows y compras masivas

Expertos consultados subrayan que buena parte de estas armas provienen de mercados y ferias en Estados Unidos, los llamados gun shows, donde la oferta es amplia y el control lax o inexistente para compras masivas. La proximidad geográfica—sobre todo en Texas y estados cercanos a Tamaulipas y Arizona—facilita la adquisición y el traslado de este tipo de armamento. Para los grupos criminales, la Barrett representa un salto cualitativo: es un fusil pensado para francotiradores de élite, capaz de neutralizar blindajes y atacar vehículos especializados.

De la estadística al peligro real: uso táctico y consecuencias operativas

Las Barrett calibre 50 no son sólo piezas valiosas por su rareza; su uso implica tácticas de guerra. Instructores y analistas afirman que el fusil puede atravesar blindajes de nivel V y ha sido empleado para atacar helicópteros y vehículos artillados. Su peso—alrededor de 14 kilogramos—y su alcance la convierten en una herramienta militar para combates a larga distancia, algo que eleva exponencialmente el riesgo en enfrentamientos entre grupos delictivos y fuerzas del orden.

Voces de la academia y la práctica: preocupaciones sobre el poder bélico criminal

El doctor Juan Carlos Montero (UDEM) advierte que el incremento de aseguramientos confirma que las armas ingresan principalmente desde Estados Unidos y que esto demuestra “el poder bélico de los grupos criminales y su escalamiento en la violencia contra otros grupos y contra las fuerzas estatales”. Por su parte, Cristián Jiménez, instructor de tiro, señala que el aumento también obedece a una mayor presencia y experiencia de las autoridades en la frontera norte, lo cual incrementa la detección. Ambos señalan la necesidad de atacar tanto la oferta como el financiamiento detrás de estas compras.

Rutas, logística y hotspots: por qué Tamaulipas concentra tantas Barrett

Especialistas en seguridad detallan que Tamaulipas se ha convertido en un punto neurálgico por dos razones: la cercanía a rutas de importación y la presencia de organizaciones criminales de alto nivel que requieren y pueden costear armamento de alto calibre. El estado absorbe gran parte del flujo ilegal porque geográficamente facilita la entrada y posterior distribución hacia el interior del país, aprovechando rutas hacia el Pacífico y el centro-norte.

El papel de las empresas fabricantes y la denuncia internacional

En el pasado, el gobierno mexicano ha señalado a fabricantes y distribuidores estadounidenses por prácticas negligentes al permitir que armas lleguen a manos ilícitas. Las denuncias y señalamientos han incluido compañías fabricantes de armas largas, colocando en el debate público la responsabilidad de la industria en el control de ventas y en la prevensión del comercio ilícito transfronterizo.

Cómo incide el fenómeno en la respuesta institucional

Ante la presencia de Barrett y otro armamento pesado, autoridades han reforzado operativos, intercambio de información y patrullajes en los puntos críticos. Sin embargo, analistas advierten que la estrategia debe complementarse con medidas financieras: rastrear lavado de dinero, coordinar fiscalizaciones y desarticular cadenas logísticas que facilitan la compra y el traslado de estas armas desde su origen hasta destinos criminales dentro del país.

La frontera sur: porosidad, rutas distintas y menos Barrett

Aunque la frontera sur es más porosa en tramos, las Barrett no se observan con la misma frecuencia allí; expertos apuntan que en Centroamérica hay menos disponibilidad de armas de este calibre, lo que explica el menor número de aseguramientos en estados como Chiapas y Campeche. No obstante, la porosidad facilita otro tipo de trasiego y sigue siendo un punto vulnerable para el ingreso ilícito en general.

Riesgos futuros y la necesidad de un enfoque integral

El aumento en aseguramientos de Barrett revela una tendencia preocupante: mayor sofisticación armamentística de actores criminales que buscan consolidar capacidades ofensivas. Para mitigar este riesgo, se requiere una estrategia integral que combine mayor control de ventas en origen, cooperación bilateral con Estados Unidos, fiscalización financiera, inteligencia fronteriza y fortalecimiento de capacidades tácticas y tecnológicas de las fuerzas de seguridad mexicanas.

Un llamado a la acción: más que decomisos, prevenir el flujo

Los decomisos son relevantes y visibles, pero no bastan. Las voces académicas y operativas coinciden en que es imprescindible cerrar circuitos financieros, regular mejor el mercado civil de armas en zonas fronterizas y reforzar acciones de inteligencia contra los traficantes que organizan la compra, transporte y comercialización de fusiles de alto calibre en México. Sin ello, los aseguramientos continuarán siendo un parche frente a una amenaza que se profesionaliza y arma cada vez más.

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Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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