Miles de usuarios del transporte público en Quintana Roo podrán ver mejoras importantes en la forma en que se trasladan todos los días. El Congreso del Estado aprobó una reforma a la Ley de Movilidad que permitirá crear el Sistema Integrado de Transporte de Quintana Roo (SITQROO), un modelo diseñado para modernizar el servicio, hacerlo más eficiente y mejorar la experiencia de quienes dependen del transporte para ir al trabajo, la escuela o realizar sus actividades diarias.
La iniciativa, presentada por la gobernadora Mara Lezama, busca ordenar y conectar las distintas modalidades de transporte que hoy operan de forma dispersa. Con el nuevo sistema se pretende integrar rutas, tecnología y operación para que autobuses urbanos, servicios intermunicipales y otras modalidades funcionen como una red coordinada, con mejores tiempos de traslado y mayor calidad en el servicio.
“Estamos dando un paso histórico para transformar la movilidad en Quintana Roo. Queremos que las personas puedan trasladarse de manera segura, eficiente y digna. El Sistema Integrado de Transporte no es solo una reforma legal, es una nueva visión que pone al ciudadano en el centro de las decisiones y busca garantizar que cada trayecto sea más rápido, más seguro y más accesible para todas y todos”, expresó.
Autobuses modernos y tecnología
Uno de los ejes centrales del nuevo sistema será la modernización de las unidades que prestan el servicio. La reforma establece que los vehículos deberán cumplir con estándares técnicos y ambientales que garanticen seguridad, comodidad y menor impacto ecológico.
Los autobuses deberán incorporar tecnología como validadores de pago electrónico, sistemas de localización vía satelital, aplicaciones para usuarios y herramientas de control de operación. Esto permitirá monitorear las rutas en tiempo real y mejorar la eficiencia del servicio.
“El transporte público debe evolucionar con la tecnología. Queremos unidades modernas, seguras y conectadas que permitan saber dónde está cada autobús, cuánto tarda en llegar y cómo se está prestando el servicio. Eso significa mayor transparencia, mejor planeación y una experiencia mucho más confiable para las personas usuarias”, señaló la mandataria estatal.
La reforma también abre la puerta a regular servicios de micromovilidad, como vehículos eléctricos ligeros o modalidades similares que superen los 25 kilómetros por hora. Estos servicios deberán contar con permisos del Instituto de Movilidad y cumplir con los requisitos establecidos en la ley para operar dentro del sistema.
Tarifa social y subsidios
La reforma también establece distintos tipos de tarifas para el transporte público, entre ellas la tarifa social, que beneficiará a estudiantes a partir de los seis años y a personas adultas mayores. Además, las personas con discapacidad estarán exentas del pago del transporte, como parte de una política de movilidad incluyente.
Las autoridades también podrán establecer tarifas especiales según horarios o servicios específicos, así como acuerdos con empresas para apoyar a trabajadores.
“La movilidad también es un tema de justicia social. Muchas familias destinan una parte importante de su ingreso para trasladarse a la escuela o al trabajo. Con este sistema buscamos que el transporte sea accesible y que nadie se quede sin moverse por razones económicas”, afirmó Mara Lezama.
Centros de transferencia y rutas conectadas
Otro componente del nuevo modelo será la construcción de Centros de Transferencia Modal, espacios diseñados para que los usuarios puedan cambiar fácilmente entre diferentes rutas o medios de transporte.
La intención es crear una red que permita realizar transbordos de manera organizada, reduciendo tiempos de traslado y mejorando la conectividad entre municipios. En términos prácticos, esto significa que una persona podría trasladarse de una colonia a otra o incluso entre ciudades utilizando varias rutas conectadas dentro de un mismo sistema.
Operadores capacitados
La reforma también contempla la creación de un Centro de Profesionalización de los Operadores del Transporte de Quintana Roo, encargado de capacitar a conductores en temas como seguridad vial, atención a usuarios, prevención de violencia de género y manejo responsable.
Los operadores deberán contar con un tarjetón único que funcionará como un registro oficial para prestar el servicio.
“Detrás de cada unidad hay una persona responsable de la seguridad de decenas de pasajeros. Por eso es fundamental profesionalizar el trabajo de quienes conducen el transporte público. Queremos operadores capacitados, respetuosos y preparados para responder ante cualquier situación”, destacó la gobernadora.
Un sistema coordinado entre Estado y municipios
El SITQROO será administrado por el Instituto de Movilidad y funcionará mediante convenios con los ayuntamientos, lo que permitirá coordinar rutas, infraestructura y operación en todo el estado. Además, se creará un fideicomiso público para administrar los recursos del sistema, incluyendo ingresos derivados de publicidad y operación del transporte.
Para la gobernadora, la reforma marca el inicio de un cambio estructural en la movilidad del estado.
“Estamos sentando las bases de un sistema moderno, integrado y sostenible que responda al crecimiento de nuestras ciudades. Quintana Roo merece un transporte público a la altura de su desarrollo, que reduzca los tiempos de traslado, cuide el medio ambiente y mejore la calidad de vida de quienes todos los días se mueven para trabajar, estudiar o cuidar de sus familias”, dijo.
