La tarde de este viernes 21 de noviembre, habitantes del sur de la Ciudad de México (CDMX) vivieron momentos de tensión luego de que varias bocinas de la alerta sísmica se activaran sin motivo aparente.
En redes sociales, usuarios compartieron videos y testimonios de la falsa alarma, mientras que el Servicio Sismológico Nacional (SSN) aclaró que no opera ni es responsable de dicho sistema.
Desalojos y confusión tras sonido de la alerta de alerta sísmica
El sonido inesperado provocó que personas desalojaran viviendas, oficinas y plazas comerciales. En Lomas Estrellas, clientes y trabajadores salieron del centro comercial tras escuchar las bocinas, de acuerdo con reportes publicados en la red social X.
Incluso la Facultad de Ciencias de la UNAM, ubicada en la zona, informó inicialmente que la alerta sísmica se había activado e invitó a su comunidad a mantener la calma y ubicarse en zonas seguras. Más tarde, autoridades desmintieron un posible sismo y confirmaron que no había ocurrido ningún evento que justificara la activación del sistema.
A través de un mensaje oficial, el SSN reiteró que hasta el momento no se ha registrado ningún sismo relevante en la Ciudad de México. El organismo insistió en que no tiene injerencia en la operación de la alerta sísmica, cuya gestión corresponde a otros sistemas como el CIRES.
El cruce de versiones generó desconcierto entre los habitantes, quienes exigieron claridad sobre la causa del fallo.

¿Por qué la alerta sísmica provoca miedo inmediato?
La UNAM explica que el sonido característico de la alerta puede desencadenar miedo o ansiedad al evocar recuerdos de sismos pasados. En un país sísmico como México, esto es especialmente común.
Nadia González García, investigadora en Neurociencias del Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, explicó que el temor surge por la forma en que el cerebro almacena experiencias de riesgo:
“El miedo es una emoción que permite que la memoria funcione mejor. Facilita que se tenga un recuerdo más claro de lo acontecido”.
La especialista señaló que la memoria episódica, ligada a movimientos, sonidos o escenas, activa regiones como la amígdala y la corteza prefrontal, áreas que responden intensamente ante estímulos de peligro.
Después del sismo del 19 de septiembre, varios habitantes desarrollaron trastorno de estrés postraumático, explica la UNAM. Ese antecedente hizo que el sonido de la alerta se convirtiera en un detonante emocional que revive el miedo y la sensación de peligro.
Recomendaciones para manejar el miedo o la ansiedad
Los especialistas comparten algunas medidas para reducir el impacto emocional del sonido:
- Considerar la alerta como una herramienta que salva vidas.
- Practicar técnicas de respiración para mejorar la toma de decisiones.
- Aceptar que el miedo no desaparecerá del todo; es un mecanismo útil para reaccionar.
- Buscar apoyo psicológico si el temor paraliza o impide actuar.