Una señal de alerta se enciende en el motor del nearshoring mexicano. Un nuevo reporte indica que Monterrey está sufriendo la mayor desocupación de naves industriales en siete años, con gigantes como Bosch y Michelin liderando un éxodo que desafía la narrativa de crecimiento imparable.
Mientras la narrativa del «nearshoring» ha pintado a Monterrey como la tierra prometida para la inversión industrial, una nueva y preocupante tendencia está emergiendo. Un reporte del sector inmobiliario industrial ha revelado que la capital de Nuevo León enfrenta su mayor volumen de desocupación de espacios en los últimos siete años, un fenómeno que pone en tela de juicio la solidez del «boom» económico.
Lejos de ser un movimiento de empresas menores, la lista de las que han abandonado o reducido su huella industrial en la región incluye a gigantes globales. Entre las firmas que han desocupado naves se encuentran Bosch, Michelin, Remsa, SB Logistics y AGP Glass.
Las Razones del Éxodo: Una Tormenta de Factores
Este enfriamiento del mercado no responde a una sola causa, sino a una compleja confluencia de factores que están reconfigurando el panorama de la inversión:
* Tensión Comercial con EE.UU.: La incertidumbre generada por posibles aranceles y políticas comerciales más restrictivas por parte de Estados Unidos está haciendo que algunas empresas reconsideren sus planes de expansión en México.
* El «Efecto Tesla»: La pausa anunciada en el megaproyecto de la gigafábrica de Tesla en Santa Catarina tuvo un efecto dominó. La empresa AGP Glass, un proveedor clave, se retiró de su espacio industrial como consecuencia directa de esta decisión.
* Ajuste del «Boom»: Expertos señalan que la fase inicial y frenética del nearshoring, impulsada por la post-pandemia, está terminando. Ahora, el mercado entra en una etapa de «reajuste», donde las empresas son más cautelosas y estratégicas con sus inversiones.
* Costos y Especulación: El aumento en los costos de construcción, especialmente del acero, y un crecimiento del inventario industrial construido de forma especulativa (sin un cliente asegurado) están añadiendo presión y complejidad al mercado.
«Vemos incertidumbre en los clientes sobre sus inversiones en proyectos industriales en México, pero no todo es necesariamente malo, actualmente estamos trabajando en 15 proyectos… en el norte del país», comentó un experto del sector, indicando que es una fase de reajuste, no de colapso.
No es Pánico, es un Reordenamiento Estratégico
Es crucial matizar la situación. El reporte aclara que este fenómeno no debe interpretarse como una fuga de capitales del país, sino como un reordenamiento productivo. De hecho, tres de cada cinco empresas que desocuparon espacios en Monterrey mantuvieron sus operaciones en otras zonas de México.
Esto sugiere que el mercado del nearshoring está madurando. Ha pasado de ser una «fiebre del oro» donde cualquier espacio en el norte era bueno, a un mercado más sofisticado. Las empresas ahora son más selectivas, analizando con lupa los costos, la logística y el entorno político específico de cada región. Monterrey, que parecía el rey indiscutible, ahora enfrenta una competencia más dura de otros estados y debe adaptarse para seguir siendo el principal imán de la inversión industrial en una nueva fase, más compleja y desafiante, del nearshoring.
