Quintana Roo se convirtió en el primer gobierno subnacional del continente en establecer una alianza con el Secretariado del Acuerdo de Escazú, organismo vinculado a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, con lo que busca fortalecer la transparencia y la participación ciudadana en materia ambiental.
El anuncio fue dado a conocer por el gobierno estatal, encabezado por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, quien impulsa la implementación de los principios del acuerdo mediante la coordinación de diversas dependencias y organizaciones civiles.
Como parte de este proceso, se desarrolló el Proyecto de Política de Buena Gobernanza Ambiental, derivado de consultas públicas incluidas en el Plan Estratégico de Quintana Roo 2025–2050. Este instrumento busca atender problemáticas relacionadas con la degradación ambiental y fortalecer el estado de derecho en la entidad.
La estrategia contempla la creación de un Consejo de Buena Gobernanza Ambiental, integrado por autoridades estatales, organizaciones de la sociedad civil y representantes del sector empresarial, con el objetivo de consolidar mecanismos de participación y vigilancia en la gestión ambiental.
Asimismo, se formalizó la colaboración con el Secretariado del Acuerdo de Escazú y se realizaron procesos de capacitación dirigidos a más de 30 organizaciones civiles y servidores públicos de los 11 municipios, incluyendo contralores y autoridades en materia ambiental y territorial.
El Acuerdo de Escazú es un tratado regional que garantiza el acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales, además de promover la protección de personas defensoras del medio ambiente. México lo ratificó en 2021.
Con esta adhesión, Quintana Roo busca posicionarse como referente en la implementación de políticas de gobernanza ambiental a nivel local, al incorporar mecanismos de transparencia, legalidad y participación social en la toma de decisiones.
