Diego “N” absuelto: Justicia o vacío legal en violencia digital
El 4 de diciembre marcó un día de controversia en los tribunales de la Ciudad de México. Diego “N”, ex alumno del Instituto Politécnico Nacional (IPN), fue absuelto en un caso que puso en el centro del debate el uso de la inteligencia artificial (IA) en actos de violencia digital. El fallo, dictado por el juez Francisco Salazar Silva, ha polarizado opiniones entre quienes exigen justicia para las víctimas y quienes señalan fallas en el manejo legal de los casos que involucran tecnología avanzada.
El caso: Imágenes manipuladas y un juicio sin precedentes
Diego “N” fue acusado de usar IA para manipular imágenes de sus compañeras de universidad, creando contenido sexual explícito que presuntamente comercializó en redes sociales. Sin embargo, tras un juicio maratónico, el juez concluyó que no existían pruebas suficientes para condenarlo.
Según Valeria Martínez, abogada de las víctimas, en la tableta digital del acusado se encontraron más de 166 mil imágenes manipuladas, además de 20 mil videos distribuidos sin el consentimiento de las personas involucradas. Las edades de las víctimas oscilaban entre los 17 y los 25 años, lo que agravó el impacto mediático y social del caso.
¿Fallas en el sistema o falta de pruebas?
El argumento principal para la absolución fue la ausencia de pruebas contundentes que demostraran que Diego “N” había editado directamente las imágenes. La defensa alegó que los materiales pudieron haber sido manipulados por terceros.
Para las víctimas, representadas por la abogada Martínez, este fallo es una muestra de las lagunas legales que dificultan procesar delitos digitales.
“La tecnología avanza más rápido que la ley, y esto deja desprotegidas a miles de personas”, comentó Olimpia Coral, activista contra la violencia digital.
Un precedente oscuro: ¿Qué pasa con la IA en delitos digitales?
Este caso es uno de los primeros en México en los que la inteligencia artificial es utilizada como herramienta para cometer violencia digital.
El uso de deepfake o imágenes manipuladas plantea interrogantes sobre cómo la justicia puede adaptarse a esta nueva era:
- ¿Qué estándares deben aplicarse para probar la autoría de estos actos?
- ¿Cómo se regula el acceso y uso de herramientas de IA para evitar abusos?
Reacción social: Protestas y un llamado a la acción
Desde el inicio del juicio, grupos feministas y colectivos de activistas se congregaron en la explanada del Reclusorio Oriente, exigiendo justicia para las víctimas. Entre gritos y pancartas, una frase resonó con fuerza:
“No hubo justicia, habrá revolución.”
La declaración de Olimpia Coral resume el sentir de quienes ven en este fallo una muestra de impunidad.
Otros cargos y el futuro del acusado
Aunque Diego “N” fue absuelto en este caso, seguirá detenido en el Reclusorio Oriente debido a otras investigaciones en su contra, incluyendo una carpeta abierta por pornografía infantil y al menos seis casos más por violencia digital.
Las víctimas planean apelar la sentencia, buscando sentar un precedente que proteja a quienes son afectadas por estas tecnologías. Los especialistas coinciden en que este fallo debe servir como un llamado de atención para modernizar el marco legal en delitos digitales.
