El reciente proceso de selección para jueces de distrito en México ha quedado en el ojo del huracán tras el peculiar caso de Haggi de Jesús Tlahuesca Hernández, un abogado de 34 años que avanzó a la segunda etapa de evaluación sin cumplir con los requisitos mínimos. Lo que comenzó como una broma para él, pronto se convirtió en un escándalo que cuestiona la transparencia y eficacia del sistema judicial mexicano.
Un registro incompleto que desató dudas
El pasado 12 de noviembre, Haggi Tlahuesca decidió inscribirse en el proceso de selección promovido por el Comité del Legislativo, a pesar de no contar con los requisitos necesarios, como experiencia laboral comprobable o documentos oficiales. Con un historial académico destacado, incluyendo una maestría en Derecho Fiscal, su inscripción quedó incompleta: no subió ningún documento ni respondió el cuestionario necesario, limitándose a ingresar sus datos personales.
Lo que parecía un simple acto simbólico tomó un giro inesperado cuando, cuatro días después, su nombre apareció entre los seleccionados para avanzar en el proceso. “Me dio risa, pero también sentí una gran molestia. Esto no solo habla de un error, sino de la falta de rigurosidad del sistema”, comentó el abogado en entrevista con medios locales.
La respuesta de las autoridades y el debate público
El Comité del Legislativo, encargado de la selección, asegura haber revisado más de 700 mil documentos, pero la inclusión de Tlahuesca, quien no presentó ningún respaldo, evidencia fallas graves en los filtros establecidos. Tras la publicación del caso en redes sociales, Andrés Repper, miembro del comité, respondió de manera ambigua, agradeciendo la “claridad” que ofrecía el tuit del abogado.
Esta reacción dejó más preguntas que respuestas, ya que no se ofreció una revisión formal del error ni una explicación sobre cómo pudo ocurrir. “¿Cómo podemos confiar en este sistema si ni siquiera un proceso tan importante como este se maneja correctamente?”, cuestionó Tlahuesca.
Implicaciones para la confianza pública
El caso de Haggi no es solo una anécdota aislada, sino un reflejo de un problema más profundo. La falta de transparencia en la selección de jueces pone en riesgo la legitimidad del sistema judicial y la confianza de los ciudadanos en sus instituciones.
Tlahuesca, quien ahora se ha convertido en una voz crítica, destacó que el proceso actual parece diseñado más para aparentar cambios que para realizarlos. “La reforma judicial debe priorizar la transparencia y la rigurosidad en la selección de perfiles calificados. No podemos permitir que la justicia sea un juego de azar”, declaró.
¿Qué debe cambiar en el sistema judicial?
Para expertos y ciudadanos, este caso subraya la necesidad de implementar medidas más estrictas y transparentes, como:
- Evaluaciones detalladas: Incorporar un sistema automatizado que valide la documentación de los aspirantes antes de avanzar en el proceso.
- Supervisión independiente: Incluir a organismos externos en el proceso de selección para garantizar imparcialidad.
- Mayor claridad en las reglas: Publicar informes detallados sobre los criterios de selección y los resultados obtenidos.
Conclusión: Un llamado a la transparencia
El caso de Haggi Tlahuesca no solo expone una falla, sino que representa una oportunidad para reflexionar sobre las reformas necesarias en el sistema judicial mexicano. En un país donde la justicia es clave para la estabilidad social, cada detalle importa, y es vital que procesos como este estén a la altura de las expectativas ciudadanas.
¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.
