A 40 años del sismo de 1985: prevención y memoria para el futuro

A 40 años del sismo de 1985: prevención y memoria para el futuro
A 40 años del sismo de 1985: prevención y memoria para el futuro

El 19 de septiembre de 1985 quedó grabado en la memoria colectiva de México. A las 7:19 de la mañana, un movimiento telúrico de magnitud 8.1 sacudió la capital, dejando miles de muertos, edificios colapsados y una herida emocional que aún no cicatriza.

Quienes vivieron ese día recuerdan cómo la ciudad cambió para siempre. Surgieron brigadas ciudadanas espontáneas, se fortalecieron instituciones de protección civil y se aprendió, a la fuerza, que la prevención puede salvar vidas.

Hoy, 40 años después, la pregunta es inevitable: ¿estamos preparados para el próximo gran sismo?

Miles de sismos cada año: la estadística que preocupa

Según datos del Servicio Sismológico Nacional (SSN), en lo que va de 2025 ya se han registrado más de 21 mil movimientos telúricos. En 2024 fueron más de 33 mil. Aunque la mayoría son imperceptibles, el hecho revela la intensa actividad sísmica del territorio mexicano.

El investigador Carlos Valdés González, del Instituto de Geofísica de la UNAM, advierte que los sismos no se pueden predecir, pero sí se puede prevenir su impacto mediante protocolos de seguridad, simulacros y construcción responsable.

Los sismos más recordados en la historia de México

La memoria sísmica del país está marcada por eventos devastadores:

  • 1957, Sismo del Ángel: magnitud 7.6, provocó la caída del Ángel de la Independencia.
  • 1985, Ciudad de México: magnitud 8.1, con consecuencias históricas.
  • 2017, Oaxaca y CDMX: magnitudes 8.2 y 7.1, que afectaron miles de viviendas.
  • 1932 y 2017, magnitud 8.2: los más fuertes registrados en México.

Cada uno de estos episodios refuerza la importancia de la cultura de prevención y la resiliencia ciudadana.

¿La brecha de Guerrero, la próxima amenaza?

Los especialistas señalan a la llamada brecha de Guerrero como la zona con mayor probabilidad de generar un gran sismo. Esta región no ha liberado energía significativa en más de un siglo, lo que aumenta la alerta.

Si un terremoto de magnitud 8 ocurriera ahí, sería más cercano a la Ciudad de México que el de 1985, con mayor intensidad y duración en la capital.

Lecciones de México y del mundo

Chile, Japón y Alaska han vivido terremotos de magnitudes históricas que también dejaron aprendizajes: desde sistemas de alerta temprana hasta estrictas normas de construcción antisísmica. México ha avanzado en estos campos, pero la preparación ciudadana sigue siendo la mejor herramienta.

Los simulacros nacionales del 19 de septiembre no son solo un ritual: representan la memoria activa de lo que ocurrió en 1985 y una promesa de no repetir errores.

Prevención y protección civil: la tarea pendiente

La gran lección del 85 sigue vigente: la sociedad debe estar preparada. Desde saber qué hacer durante un sismo hasta contar con mochilas de emergencia, cada acción cuenta.

La prevención no elimina los sismos, pero sí puede evitar que se conviertan en tragedias.

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