«Me siento traicionado». Con estas palabras, el hijo de Narciso Barranco, un infante de marina de EEUU, reaccionó al violento arresto de su padre, un jardinero mexicano, por agentes federales en Santa Ana. La historia ha desatado una ola de indignación.
LOS ÁNGELES, CA – Una historia de profunda contradicción y presunta injusticia ha estallado en el sur de California, encendiendo un debate nacional sobre inmigración, patriotismo y el trato a las familias de quienes sirven en las fuerzas armadas de Estados Unidos. Se trata del caso de Narciso Barranco, un jardinero de origen mexicano y padre de tres infantes de marina de los Estados Unidos, quien fue arrestado de manera violenta por agentes federales mientras trabajaba.
El incidente, ocurrido a las afueras de un restaurante IHOP en el área de Santa Ana, fue captado en video y ha generado una condena generalizada, especialmente dentro de la comunidad latina y militar.
«Me Siento Traicionado»
El corazón emocional de esta historia reside en las palabras de uno de los hijos de Barranco, él mismo un Marine en servicio activo. Al enterarse del arresto de su padre, su reacción fue devastadora y directa: «Me siento traicionado».
Esta frase encapsula la dolorosa ironía de la situación: un hombre cuyos tres hijos se comprometieron a defender a la nación, es tratado con violencia por agentes de esa misma nación. Narciso Barranco, quien llegó a Estados Unidos desde México en la década de 1990, estaba podando los arbustos de un restaurante, una escena de trabajo cotidiano que se transformó en una pesadilla.
Un Clima de Miedo
El arresto de Barranco no es un hecho aislado. Ocurre en un contexto de creciente temor y tensión en las comunidades inmigrantes del sur de California. En los últimos días, se han reportado otros incidentes preocupantes:
* Agentes Enmascarados: En Torrance, agentes federales enmascarados detuvieron a dos empleados de un autolavado, generando pánico y confusión.
* Amenazas de «La Migra»: En el sur de Los Ángeles, un grupo de 20 personas, incluyendo niños, fueron desalojados de su vivienda bajo amenazas de llamar a Inmigración.
Estos eventos han creado un clima de miedo que ha llevado a organizaciones pro-inmigrantes a distribuir «tarjetas rojas» en las escuelas de Los Ángeles, informando a las familias sobre sus derechos en caso de una interacción con agentes de ICE.
«Me siento traicionado.» – Hijo de Narciso Barranco, infante de marina de los Estados Unidos, sobre el arresto de su padre.
Una Pregunta Incómoda para la Nación
El caso de Narciso Barranco trasciende el debate migratorio habitual. Obliga a la sociedad estadounidense a confrontar una pregunta profundamente incómoda: ¿Es este el trato que merecen las familias de los hombres y mujeres que visten el uniforme militar del país?
La historia ha puesto de relieve una desconexión dolorosa entre el ideal del patriotismo y el sacrificio militar, y la dura realidad de las políticas de inmigración. La indignación no proviene solo de activistas, sino de un sentimiento generalizado de que se ha cruzado una línea, traicionando un pacto no escrito con aquellos que dedican sus vidas al servicio de la nación.
La comunidad de California y del resto del país observa de cerca, esperando respuestas y exigiendo justicia para una familia que ha dado tanto por Estados Unidos.
