El fondo VIH/Sida ha estado en el centro del debate público tras una ola de rumores que afirmaban su eliminación junto con los recursos destinados a tratamientos de cáncer.
La preocupación creció en vísperas del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, generando incertidumbre entre pacientes, activistas y comunidades que dependen de tratamientos de alto costo. Sin embargo, la versión oficial aclara que los recursos no desaparecerán y que la reforma a la Ley General de Salud mantiene su operación con nuevas reglas de distribución.
El 1 de diciembre, fecha clave para concientizar sobre la prevención y atención del VIH/Sida, se reforzaron las dudas a nivel nacional. Pero las autoridades han reiterado que el fondo VIH/Sida sigue vigente y que su función continúa siendo esencial dentro del sistema de salud.
¿El fondo VIH/Sida realmente fue eliminado?
La reforma a la Ley General de Salud ha confirmado que el fondo VIH/Sida no será eliminado. El artículo 77 bis 17 establece que los recursos acumulados “continuarán siendo destinados al cumplimiento de lo establecido”, lo que significa que la atención al VIH, al cáncer y a otros padecimientos de alto costo no quedará sin financiamiento.
La ley precisa que la asignación de dinero se hará previa aprobación del Comité Técnico del Fondo de Salud para el Bienestar, manteniendo así un control institucional sobre el uso del presupuesto.
La Secretaría de Salud, el 13 de octubre de 2025, reiteró que el FONSABI permanece activo y que la reforma busca optimizar la aplicación de recursos para tratamientos especializados e infraestructura. Esto incluye garantizar los insumos y medicamentos necesarios para pacientes con VIH/Sida.
Día Mundial del Sida: prevención y conciencia
El fondo VIH/Sida toma relevancia especial durante el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, conmemorado cada 1 de diciembre desde 1998 por orden de la Asamblea General de la ONU. El objetivo internacional es sensibilizar a la población sobre la prevención y romper estigmas que aún rodean la enfermedad.
De acuerdo con el Instituto de la Salud para el Bienestar, las medidas más efectivas para prevenir el VIH incluyen la abstinencia, el uso correcto del condón en todas las relaciones sexuales y evitar compartir agujas. También se recalca la importancia de las pruebas tempranas, la atención médica oportuna y la educación sexual para reducir la propagación del virus.
¿Cuáles son los primeros síntomas del VIH?
Aunque el fondo VIH/Sida sigue garantizando atención y tratamiento, conocer los síntomas iniciales del virus es clave para una detección temprana. Entre dos y cuatro semanas después de la infección pueden aparecer manifestaciones similares a las de la influenza, que duran desde algunos días hasta varias semanas. Entre los signos comunes se encuentran: fiebre, escalofríos, dolor de garganta, fatiga, sarpullido, sudores nocturnos, inflamación de ganglios linfáticos, dolores musculares y úlceras bucales.
El Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida (Censida) ofrece orientación y apoyo gratuito en todo el país, incluyendo información sobre prevención, diagnóstico y tratamientos antirretrovirales.
En este contexto, especialistas en salud pública señalan que la continuidad del fondo público para tratar el VIH/sida es esencial para evitar retrocesos en la atención médica y en la prevención de nuevas infecciones.
Subrayan que, aunque persisten dudas en la población debido a la difusión de información imprecisa, las autoridades han reiterado que los recursos permanecerán y se fortalecerán mediante mecanismos de supervisión más estrictos. La transparencia, indican, será clave para que la ciudadanía recupere la confianza en el sistema de salud y en la operación del Fondo de Salud para el Bienestar.
Además, organizaciones civiles dedicadas a la defensa de los derechos de personas que viven con VIH han insistido en que es fundamental garantizar el acceso oportuno a medicamentos antirretrovirales, estudios de carga viral, pruebas de detección y tratamientos complementarios.
Estas asociaciones también han llamado a reforzar las campañas de prevención y educación sexual integral, especialmente entre jóvenes, población donde continúa registrándose un incremento en nuevos diagnósticos.
Finalmente, expertos recomiendan mantener una comunicación constante entre instituciones de salud, pacientes y sociedad civil para asegurar que los recursos públicos se utilicen de manera eficiente y sin interrupciones. La vigilancia ciudadana y el seguimiento legislativo serán determinantes para que los tratamientos permanezcan garantizados en todo el país.