Trump ordena pruebas nucleares para “mantener la paridad” mundial

Trump reaviva la carrera nuclear: Estados Unidos volverá a probar armas atómicas para mantener su liderazgo ante Rusia y China, desafiando la estabilidad global.

Trump ordena pruebas nucleares para “mantener la paridad” mundial
Donald Trump instruyó al Departamento de Guerra de EE. UU. a reanudar pruebas nucleares, argumentando que busca equilibrar el poder con Rusia y China.

Trump ordena reanudar pruebas nucleares en Estados Unidos

El presidente Donald Trump sorprendió al mundo este martes al anunciar que instruyó al Departamento de Guerra de Estados Unidos para iniciar pruebas con armas nucleares. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que esta medida busca “mantener la paridad” con otras potencias, como Rusia y China.

Según Trump, Estados Unidos “posee más armas nucleares que cualquier otro país”, una ventaja que asegura haber consolidado durante su primer mandato, cuando impulsó la modernización y renovación completa del arsenal atómico estadounidense.

El retorno de una política abandonada

La decisión marca un giro drástico respecto a la política de contención nuclear que Washington mantuvo por décadas. Desde finales del siglo XX, Estados Unidos había optado por detener las pruebas activas y promover tratados internacionales de no proliferación.

Sin embargo, el anuncio de Trump rompe con ese consenso histórico y reintroduce la posibilidad de una nueva carrera armamentista global. Aunque el Departamento de Guerra aún no ha emitido un comunicado oficial, el mensaje presidencial generó inmediata inquietud en los círculos diplomáticos y de defensa.

Argumento de Trump: la paridad con Rusia y China

En su publicación, Trump aseguró que Rusia ocupa el segundo lugar en capacidad nuclear y que China se encuentra en “un distante tercer puesto”. No obstante, advirtió que en cinco años “la situación se igualará”, motivo por el cual considera indispensable que Estados Unidos retome sus pruebas.

“Debido a su tremendo poder destructivo, me resultó muy difícil hacerlo, pero no tenía otra opción”, escribió el mandatario, justificando la medida como una cuestión de seguridad nacional y equilibrio estratégico.

Modernización del arsenal nuclear estadounidense

Durante su primera administración, Trump promovió un ambicioso programa de modernización militar. Según el propio exmandatario, su gobierno impulsó la renovación tecnológica de los misiles intercontinentales, submarinos balísticos y sistemas de defensa nuclear, con el objetivo de reforzar la disuasión ante potencias rivales.

Este nuevo paso, explicó, es la continuación de esa estrategia. “El mundo debe entender que Estados Unidos no retrocederá ante ninguna amenaza”, enfatizó.

Reacciones y tensiones diplomáticas

El anuncio fue recibido con cautela por la comunidad internacional. Algunos analistas advirtieron que la decisión podría escalar tensiones con Rusia y China, y poner en riesgo décadas de esfuerzos diplomáticos para frenar la proliferación nuclear.

La Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT, por sus siglas en inglés) no ha emitido un pronunciamiento, pero expertos anticipan que la decisión de Washington podría debilitar los compromisos multilaterales que garantizan la estabilidad nuclear global.

Un mensaje político y geoestratégico

Más allá de la seguridad nacional, el anuncio de Trump tiene un fuerte componente político. En un contexto de tensiones internacionales y de campaña electoral, el exmandatario busca posicionarse nuevamente como un líder fuerte ante los ojos de su base conservadora, apelando al discurso de defensa de la soberanía estadounidense.

Trump pretende proyectar la imagen de un Estados Unidos que “no se doblega”, reforzando el mensaje de que la fuerza militar sigue siendo el principal instrumento para mantener el orden global.

El desafío para la comunidad internacional

Si Estados Unidos retoma las pruebas nucleares, el mundo podría enfrentarse a un nuevo escenario de competencia armamentista. Rusia y China podrían responder con sus propios ensayos, elevando el riesgo de inestabilidad global y debilitando los tratados internacionales de control de armas.

En este contexto, la comunidad internacional enfrenta el reto de mantener los canales diplomáticos abiertos y evitar una escalada que amenace la seguridad colectiva.

Una decisión que redefine la política de defensa

Con esta orden, Trump reconfigura la narrativa de la defensa estadounidense. El anuncio no solo reactiva el debate sobre el poder nuclear, sino también sobre el papel de Estados Unidos como garante —o detonante— de la paz mundial.

El futuro de la política de contención nuclear dependerá ahora de cómo reaccionen las potencias y de si el Departamento de Guerra concreta las pruebas anunciadas por el mandatario.

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