Trump lanza amenaza de deportación a Elon Musk y pone en riesgo miles de millones en subsidios

Trump lanza amenaza de deportación a Elon Musk y pone en riesgo miles de millones en subsidios
Trump lanza amenaza de deportación a Elon Musk y pone en riesgo miles de millones en subsidios

La relación entre Donald Trump y Elon Musk, alguna vez marcada por la colaboración y elogios mutuos, ha dado un giro explosivo. En una declaración que sacudió a los mercados y al entorno empresarial estadounidense, el presidente de Estados Unidos insinuó que Elon Musk podría ser deportado y perder los subsidios que han sido clave en el ascenso de sus compañías, Tesla y SpaceX.

La controversia estalló tras la crítica de Musk a la reciente ley de recortes fiscales promovida por Trump, aprobada por un margen mínimo en el Senado. Musk calificó la reforma como un “despilfarro financiero” que perjudicará empleos e industrias emergentes, en especial por la eliminación de créditos fiscales para autos eléctricos, uno de los pilares de Tesla.

Trump amenaza con cortar subsidios y contratos federales

La respuesta de Trump no se hizo esperar. En una entrevista improvisada, sugirió que sin los contratos y subsidios federales, Musk “tendría que cerrar la tienda y regresar a Sudáfrica”. Añadió que suspender los contratos de SpaceX y los apoyos a Tesla “ahorraría una fortuna” al país, pese a que en marzo había comprado públicamente un vehículo eléctrico para apoyar a la compañía.

Trump también ironizó sobre la dependencia de Musk del gobierno: “Elon podría recibir más subsidios que cualquier ser humano en la historia, y sin ellos, probablemente tendría que cerrar”. Además, utilizó un juego de palabras al referirse al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), fundado por Musk: “DOGE es el monstruo que podría tener que comerse a Elon”.

Aunque Musk ha sido ciudadano estadounidense desde 2002, Trump dejó abierta la posibilidad de deportación al responder “No lo sé. Tendremos que ver”, cuando se le preguntó si consideraría esa opción.

Musk, por su parte, reaccionó con mesura en su red social X, aunque dejó entrever un posible contraataque político. Afirmó que podría fundar un nuevo partido y financiar campañas contra legisladores que respaldaron la ley, a quienes llamó traidores del “PARTIDO DEL CERDO PORKY”.

Las consecuencias no tardaron: las acciones de Tesla cayeron 5.5% el martes, acumulando más de 20% de pérdidas en lo que va del año. Analistas destacan que Musk ha logrado lo impensable: alienar a ambos extremos del espectro político. Mientras tanto, el futuro de sus empresas pende de un hilo en el incierto panorama de una posible segunda presidencia de Trump.

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