El presidente Donald Trump lanzó las celebraciones por el 250 aniversario de EE.UU. con un evento en Iowa, prometiendo unidad y patriotismo. Sin embargo, el acto se produce en un clima de profunda polarización y con encuestas que cuestionan el respaldo a su gestión.
DES MOINES, IA – En un intento por evocar un espíritu de unidad nacional, el presidente Donald Trump dio inicio este jueves a las festividades de un año de duración para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. El evento de lanzamiento, celebrado en el recinto ferial del estado de Iowa, fue presentado por la Casa Blanca como una «espectacular» celebración con «deslumbrantes» exhibiciones de historia y cultura estadounidense, actuaciones musicales y fuegos artificiales.
La administración ha enmarcado la iniciativa, conocida como America250, como una oportunidad para «unir al país (…) a través del patriotismo, los valores compartidos y un renovado sentido de orgullo cívico». Sin embargo, el contexto en el que se lanza esta celebración patriótica revela una historia más compleja, una que refleja las profundas fisuras de una nación polarizada.
Un Llamado a la Unidad en Tiempos de División
El evento en Des Moines se produce en un momento en que el país está lejos de estar unido detrás de su líder. Según una encuesta reciente de AP-NORC, solo 4 de cada 10 adultos estadounidenses aprueban la gestión de Trump, mientras que 6 de cada 10 la desaprueban.
Esta desconexión entre el mensaje de unidad y la realidad política se hizo evidente en la percepción pública de eventos similares. Una mayoría de estadounidenses consideró que un desfile militar reciente, promovido por Trump para el 250 aniversario del Ejército de EE.UU., «no fue un buen uso» del dinero del gobierno.
La elección de Iowa, el estado que tradicionalmente da inicio a las primarias presidenciales, como sede del evento de lanzamiento, no ha pasado desapercibida para los observadores políticos. Aunque la Casa Blanca habla de celebrar en el «corazón de Estados Unidos», la ubicación tiene una resonancia política innegable, sugiriendo que la celebración podría estar sirviendo a un doble propósito.
Patriotismo como Mensaje Político
Más que un intento genuino de reconciliar a una nación dividida, la celebración de America250 parece estar diseñada para movilizar a una base política específica. La inclusión de artistas como Lee Greenwood, cuya canción «God Bless the USA» es un elemento básico en los mítines de Trump, y la retórica empleada, parecen dirigidas a aprovechar el «entusiasmo MAGA» en lugar de apelar a un espectro más amplio de la ciudadanía.
«Hemos tenido tanta división y tanta polarización (…) que poder unir al país para celebrar el 250 cumpleaños de Estados Unidos a través del patriotismo (…) es algo que creo que todos los estadounidenses pueden celebrar». – Embajadora Monica Crowley, enlace de Trump con America250.
El evento y la iniciativa en su conjunto parecen estar cooptando un hito nacional para fines partidistas. En lugar de ser un momento para la reflexión y la unidad, America250 corre el riesgo de convertirse en otro frente en la guerra cultural de la nación.
La controversia subraya un desacuerdo fundamental sobre el significado mismo del «patriotismo». Para la administración, parece expresarse a través de grandes y deslumbrantes espectáculos. Para una parte considerable del público, sin embargo, el patriotismo puede estar más alineado con la responsabilidad fiscal y un rechazo a lo que perciben como un teatro político nacionalista. La celebración del 250 aniversario de la nación, en lugar de sanar divisiones, podría terminar por resaltarlas aún más.
