Trump inaugura cárcel migrante “Alligator Alcatraz” en humedales de Florida

Trump inaugura cárcel migrante “Alligator Alcatraz” en humedales de Florida
El nuevo centro de detención migrante desata protestas por su impacto ecológico en los Everglades y por exponer a los reclusos a condiciones extremas

Trump inaugura «Alligator Alcatraz», la prisión migrante más polémica de EE.UU.

La imagen era impactante: helicópteros sobrevolando una zona pantanosa mientras miles de personas marchaban entre el barro y las pancartas, en medio de gritos que denunciaban un crimen ambiental. El presidente Donald Trump, ajeno al clamor popular, inauguraba la “Alligator Alcatraz”, un nuevo centro de detención para migrantes con capacidad para 3.000 personas, construido en menos de dos semanas en el corazón de los Everglades, uno de los ecosistemas más frágiles y ricos en biodiversidad de Estados Unidos.

Una prisión entre caimanes: el nuevo símbolo de la política migratoria

Bautizada así por estar rodeada de caimanes y en referencia a la icónica prisión de Alcatraz en San Francisco, esta instalación fue presentada por Trump como una medida “eficiente y disuasiva” frente al aumento de cruces fronterizos. Según el mandatario:

“Aquí no se escapa nadie, ni con abogados de lujo ni con túneles. Esto es territorio de caimanes.”

El fiscal general de Florida, James Uthmeier, sugirió el 18 de junio crear un centro de detención exprés. Solo quince días después, ya se encontraba listo, en medio de uno de los mayores humedales de Norteamérica.

450 millones de dólares anuales: ¿eficiencia o derroche?

La infraestructura, construida a contrarreloj, costará 450 millones de dólares al año para operar, lo que ha generado críticas desde el Congreso hasta organizaciones civiles. El uso del ecosistema de los Everglades —hábitat de jaguares, caimanes, serpientes, aves migratorias, manatíes y plantas en peligro de extinción— ha encendido las alarmas de biólogos, indígenas y ecologistas.

Algunos expertos han señalado que el terreno no solo es inestable, sino que representa un riesgo para la salud física y mental de los migrantes, quienes quedarían expuestos a temperaturas extremas, tormentas tropicales y contacto directo con especies salvajes.

Protestas masivas en la víspera de la apertura

El lunes previo a la inauguración, cientos de manifestantes marcharon en los accesos del Parque Natural de los Everglades. Con pancartas que decían:

  • “Esta estafa nos costará 450 millones de dólares”
  • “Campos de concentración en tierras indígenas”
  • “Alligator Alcatraz es criminal”

Los activistas denunciaron la militarización del control migratorio y el uso de la naturaleza como jaula, en condiciones que consideran inhumanas e indignas.

Entre los asistentes había líderes indígenas, quienes reclamaban el uso de territorios sagrados sin consulta previa. También participaron organizaciones de derechos humanos y médicos que alertaban sobre los riesgos sanitarios y psicológicos de este tipo de confinamiento.

Riesgos ambientales y sociales: un legado de confrontación

Alligator Alcatraz” representa no solo una nueva fase en la guerra migratoria de Trump, sino también una peligrosa tendencia: el uso de entornos hostiles como método de castigo y disuasión, desplazando la conversación del respeto a los derechos humanos hacia la criminalización del desplazamiento humano.

Con este centro, Trump busca enviar un mensaje claro en su retorno al poder: mano dura, sin concesiones, sin importar el costo político, ecológico o ético.

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