Trump exige renuncia de Powell y se prepara para influir en la Fed

Trump exige renuncia de Powell y se prepara para influir en la Fed
Trump exige renuncia de Powell y se prepara para influir en la Fed

El tablero económico de Estados Unidos podría reconfigurarse en los próximos meses. En el centro del huracán está Donald Trump, quien ha intensificado su presión contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, al exigir su renuncia y criticar la política de mantener los tipos de interés altos. Detrás de este movimiento se esconde una estrategia: moldear la política monetaria desde la Casa Blanca en pleno año electoral.

Una ofensiva directa desde Truth Social

“Powell debería dimitir, como hizo Kugler”, escribió Trump este viernes en su red social Truth Social. Su declaración llegó justo después de que se confirmara la renuncia anticipada de la gobernadora Adriana Kugler, la primera mujer latina en formar parte de la Junta de la Fed.

Kugler, quien dejará su cargo el 8 de agosto, abrió así una puerta para que Trump designe un nuevo integrante del comité, reforzando su influencia sobre la política económica del país. Aunque no dio detalles sobre su salida, su postura reciente había sido clara: mantener las tasas entre 4,25% y 4,50% era necesario para contener la inflación.

Powell bajo fuego: entre insultos y acusaciones

En entrevistas y publicaciones, Trump ha arremetido con calificativos como “imbécil testarudo” y “demasiado estúpido y político”, asegurando que Powell actúa en contra de los intereses económicos del país. “Lo destituiría sin pensarlo, pero dicen que perturbaría el mercado y se va en siete u ocho meses”, dijo en Newsmax. Su plan es claro: esperar y reemplazarlo.

Un ajedrez político y económico

Aunque legalmente no es sencillo remover al presidente de la Fed antes del fin de su mandato, Trump ha encontrado una vía alternativa: presionar por dentro. Con la salida de Kugler, se abre una oportunidad para colocar a una figura afín que favorezca recortes de tasas. Este movimiento, aunque técnico, tiene una profunda carga política en pleno año de elecciones.

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decidió esta semana mantener las tasas, pero dos gobernadores disintieron votando por reducirlas. Para Trump, este desacuerdo es una señal: “Fuertes disensos en la Junta de la Fed. ¡Y se harán aún más fuertes!”, celebró.

Elecciones, economía e inflación: todo conectado

En su discurso político, Trump ha ligado el alto costo de vida, el freno en el consumo y la ralentización del crecimiento económico a la política de tipos elevados de la Fed. Para su base, el mensaje es contundente: con una Fed a su favor, habrá crecimiento y recuperación. Su promesa de campaña empieza a tomar forma en los movimientos que hoy protagoniza.

¿Una Reserva Federal al estilo Trump?

La salida de Adriana Kugler y el tono desafiante de Trump no solo son síntomas de tensiones económicas. Revelan una disputa más profunda: quién tiene la última palabra en la política monetaria de Estados Unidos. Si el expresidente logra influir desde ya en la composición de la Fed, podría rediseñar las reglas del juego financiero de cara a su posible segundo mandato.

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