Donald Trump anunció que las personas sin hogar en Washington D.C. serán trasladadas fuera del centro de la ciudad, una medida que, según él, busca mejorar la seguridad y la imagen de la capital estadounidense. El anuncio llega pese a que las estadísticas oficiales muestran un descenso histórico en el crimen violento en la ciudad.
Un anuncio que desata debate político y social
A través de su red Truth Social, el mandatario afirmó el 10 de agosto que su gobierno reubicará a las personas sin techo en “lugares donde quedarse, pero lejos de la capital”. Justificó la medida citando un reciente caso de intento de robo de automóvil a un exempleado del Departamento de Eficiencia del Gobierno, y aseguró que actuará “muy rápido” para “recuperar la capital”.
Trump anticipó que el lunes 11 de agosto ofrecerá un discurso en la Casa Blanca para ampliar su plan, en el que también abordará la “limpieza y renovación física de la capital”. Comparó la rapidez de la medida con las acciones que implementó en la frontera durante su administración:
“Pasamos de millones entrando a cero en los últimos meses. Esto será más fácil. Prepárense. No habrá ‘señor agradable’. Queremos nuestra capital de vuelta”, declaró.
Crimen en mínimos históricos, según datos oficiales
Las declaraciones de Trump contrastan con un reporte del Departamento de Justicia que señala que el crimen violento en Washington D.C. está en su nivel más bajo en tres décadas. Los homicidios, robos y asaltos armados han disminuido de forma significativa en comparación con años anteriores, un logro que la administración local atribuye a estrategias de seguridad sostenidas y cooperación federal.
La alcaldesa Muriel Bowser rechazó las comparaciones de Trump con zonas de guerra, calificándolas como “hiperbólicas y falsas”, y destacó que la ciudad mantiene una estrecha colaboración con el gobierno federal para seguir reduciendo el crimen.
Medidas recientes y antecedentes de la política
Este anuncio se suma a una orden ejecutiva firmada por Trump el mes pasado, que facilita a las ciudades trasladar a personas sin hogar fuera de las zonas céntricas. La medida ha generado críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos, que alertan sobre la estigmatización y marginación de quienes viven en situación de calle.
Los defensores de la propuesta argumentan que busca mejorar la calidad de vida en el centro de la ciudad, proteger la actividad económica y garantizar la seguridad de residentes y visitantes. Sin embargo, detractores advierten que el problema de fondo —la falta de vivienda asequible y de programas de reintegración— no se soluciona simplemente con un cambio de ubicación.
Operativo federal de seguridad en marcha
Paralelamente, la Casa Blanca anunció la semana pasada un operativo especial de siete días para reforzar la seguridad en Washington D.C., incluyendo un incremento en la presencia de fuerzas federales. La medida forma parte de una estrategia conjunta para garantizar la tranquilidad en espacios públicos, aunque no está directamente vinculada con la reubicación de personas sin hogar.
Un tema que seguirá dividiendo opiniones
La propuesta de Trump reabre el debate sobre cómo equilibrar seguridad pública, derechos humanos y revitalización urbana. Mientras sus partidarios ven la medida como una acción necesaria para recuperar la imagen de la capital, sus críticos temen que se traduzca en mayor vulnerabilidad para quienes ya viven en condiciones precarias.
En las próximas semanas, el discurso y las acciones del mandatario podrían definir no solo el futuro de las personas sin hogar en Washington D.C., sino también el tono del debate nacional sobre políticas urbanas y seguridad.
