En un nuevo capítulo de tensiones políticas de alto perfil, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una contundente advertencia contra el empresario Elon Musk: “Tendrá que pagar consecuencias muy graves” si decide financiar a candidatos demócratas en las elecciones de 2024.
La declaración no fue casual. En una entrevista con NBC News, Trump expresó su descontento por las críticas de Musk al proyecto de ley presupuestario presentado por los republicanos, mismo que busca ser aprobado antes del 4 de julio y podría añadir 2,4 billones de dólares a la deuda nacional.
“Estoy demasiado ocupado haciendo otras cosas. No tengo intención de hablar con él”, sentenció el expresidente, marcando un punto final en su otrora relación cercana con el CEO de Tesla y SpaceX.
De la alianza a la amenaza: la historia de una ruptura
Durante años, Trump y Musk compartieron una alianza estratégica, especialmente durante la presidencia del primero. Pero esa relación se ha deteriorado a pasos acelerados desde que Musk se alejó del gobierno y comenzó a criticar abiertamente su gestión.
Las tensiones se han trasladado en su mayoría al terreno de las redes sociales. Desde X (antes Twitter), Musk ha calificado el plan de gastos republicano como irresponsable y poco transparente. Trump, por su parte, respondió con una escalada: sugirió que el gobierno podría cancelar los contratos federales con SpaceX, lo que significaría la pérdida de miles de millones de dólares.
“La forma más fácil de ahorrar dinero en nuestro presupuesto es eliminar las subvenciones y contratos de Elon”, escribió Trump en Truth Social.
Ataques personales y el fantasma de Epstein
El conflicto no se ha quedado en lo político. Musk insinuó en redes que Trump podría estar vinculado al caso de Jeffrey Epstein, sugiriendo que esa es la razón por la cual ciertos documentos no se han hecho públicos. El mandatario minimizó estas acusaciones como “noticias viejas”, pero lanzó una advertencia velada sobre el poder de cancelación de contratos que posee la administración federal.
“Me sorprendió que Biden no lo hiciera”, ironizó Trump, sugiriendo que ahora él podría tomar cartas en el asunto.
Trump refuerza liderazgo y Musk en la mira del ala dura
Aunque Musk ha intentado influir en el debate político, Trump considera que su intervención ha tenido un efecto contrario al esperado: ha fortalecido el apoyo interno al proyecto de ley. “Ahora votarán con entusiasmo a favor”, declaró.
Mientras tanto, figuras del ala conservadora como Steve Bannon han comenzado a sugerir investigaciones sobre los negocios y la inmigración de Musk, aunque Trump dice no estar interesado “por el momento”.
¿Qué está en juego?
La advertencia de Trump no solo revela una disputa personal, sino que marca una ruptura entre el poder político republicano y uno de los empresarios más influyentes del mundo. Si las amenazas se concretan, podríamos estar ante un giro radical en la relación entre el gobierno federal y las empresas de Musk, como Tesla y SpaceX.
Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el conflicto entre dos de las figuras más poderosas de Estados Unidos no solo redefine alianzas, sino que deja entrever una batalla más grande: la del poder, la influencia y el control de la narrativa pública.
