Un poderoso tornado golpeó el lunes 24 de noviembre la zona de Willowbrook, Texas, dejando un paisaje de devastación que quedó registrado en imágenes aéreas difundidas por medios locales.
Las secuelas incluyeron viviendas destruidas, techos arrancados y árboles derribados en varios vecindarios del noroeste de Houston, especialmente en Memorial Northwest y Riata West Subdivision, donde autoridades confirmaron afectaciones en al menos 100 casas.
Daños masivos en viviendas en Texas
El Cuerpo de Bomberos de Cy-Fair reportó daños estructurales significativos en múltiples propiedades, además de fugas de gas en el complejo administrativo del Klein Fire Department. Equipos de emergencia trabajaron durante horas para asegurar las zonas donde el tornado dejó postes caídos, ramas esparcidas y calles bloqueadas por escombros.
A pesar de la magnitud del fenómeno, las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas, un hecho que resalta la rapidez con la que los residentes buscaron resguardo cuando las alertas se activaron.
Testigos describieron escenas de terror mientras el embudo atravesaba la zona. Catherine Franco, residente de Houston, relató al medio KHOU: “Oí un silbido y el viento era tan intenso que nunca lo había oído así antes”.

Autoridades evalúan el impacto total
El National Weather Service (NWS) confirmó la formación del tornado en Texas y detalló que este martes asignará una clasificación en la Escala Fujita Mejorada (EF), una vez concluida la evaluación de daños. Equipos de primeros respondientes continúan inspeccionando casa por casa para descartar que haya residentes atrapados o incomunicados.
Los primeros reportes citados por Fox 26 Houston apuntan a más de 100 viviendas afectadas, aunque la cifra podría aumentar conforme avancen los recorridos en campo.
Tormentas severas durante el año
El fenómeno en Texas se suma a una serie de tormentas y tornados que han golpeado el centro y medio oeste de Estados Unidos a lo largo de 2025. Entre el 16 y 17 de mayo, eventos similares dejaron al menos 27 personas fallecidas en Missouri y Kentucky, además de cientos de casas destruidas.
El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, informó que 18 de las víctimas murieron en su estado, mientras una decena de personas permanece hospitalizada en condición crítica. El temporal provocó también el fallecimiento del mayor Roger Leatherman, veterano del Departamento de Bomberos del condado de Pulaski, quien participaba en labores de rescate cuando fue alcanzado por los fuertes vientos.
En Kentucky, cerca de 24 carreteras permanecen cerradas y otras podrían tardar días en reabrirse debido a los escombros y daños estructurales.
El sistema de tormentas que generó el tornado en Texas se desplaza hacia el este, y de acuerdo con pronósticos del NWS, podría seguir produciendo tornados adicionales, ráfagas de viento y granizo durante las próximas horas.
A nivel nacional, Estados Unidos se encuentra en su segunda temporada de tormentas severas. Aunque noviembre registra tradicionalmente cierta actividad, este mes se ha mantenido por debajo del promedio: el Storm Prediction Center ha recibido solo 10 reportes preliminares, frente a un promedio de 37 en la última década.
Texas, por su parte, suele reportar entre dos y tres tornados en noviembre, aunque algunos años no registra ninguno. En 2022 se documentaron nueve.
¿Cómo se forman los tornados y cuáles son los riesgos?
Los tornados surgen cuando en una tormenta se generan cambios bruscos de viento en distintas capas de la atmósfera. La interacción entre aire cálido y húmedo con aire frío y seco provoca una rotación vertical que puede intensificarse hasta convertirse en un embudo visible que toca tierra.
Entre los principales riesgos se encuentran:
- Rachas de viento extremas superiores a 200 km/h
- Destrucción de viviendas y caída de árboles
- Proyección de escombros, principal causa de lesiones
- Daños a líneas eléctricas y riesgo de incendios o fugas de gas
Las autoridades recomiendan mantenerse atentos a alertas oficiales, identificar refugios seguros y evitar permanecer dentro de vehículos durante una advertencia de tornado.