La calma habitual del pequeño pueblo de Anaconda, Montana, fue quebrada por un acto de violencia que dejó a toda una comunidad sumida en el horror. En la madrugada del viernes, Michael Paul Brown, exmilitar de 45 años, abrió fuego dentro del The Owl Bar, asesinando a cuatro personas —un camarero y tres clientes— antes de huir y desaparecer entre las montañas que rodean la región.
La cacería del sospechoso: una comunidad en alerta máxima
El ataque fue tan repentino como brutal. Brown huyó en una camioneta blanca tipo pickup, la cual posteriormente fue abandonada cerca de Stumptown Road, al oeste de Anaconda. Desde entonces, las autoridades han desplegado un operativo terrestre y aéreo para localizarlo.
“Se cree que está armado y es extremadamente peligroso”, advirtió Lee Johnson, de la División de Investigación Criminal de Montana.
La búsqueda se concentra en las densas áreas boscosas, con helicópteros sobrevolando y agentes armados revisando laderas y senderos. A la par, los residentes fueron exhortados a permanecer en casa y no intentar confrontarlo por ningún motivo.
Una comunidad marcada por el horror
Anaconda, con apenas 9 mil habitantes y una rica historia minera del siglo XIX, ha quedado paralizada. Negocios cerraron, familias se resguardaron en casa y las calles lucen desiertas mientras el miedo se apodera de la comunidad.
David Gwerder, propietario del The Owl Bar, lamentó la tragedia:
“Conocía a todos los que estaban ahí. No tenía conflictos con ninguno de ellos. Simplemente… se desquició”.
El pasado militar de Brown y las señales de alerta
Brown sirvió en el Ejército de EE.UU. como tripulante de blindados desde 2001 hasta 2005, con una misión activa en Irak. Posteriormente, se unió a la Guardia Nacional de Montana, de la que se retiró en 2009 con el rango de sargento.
Pero tras su regreso a la vida civil, su sobrina Clare Boyle asegura que los problemas de salud mental comenzaron a manifestarse de forma preocupante. En un mensaje de Facebook, expresó:
“Esto no es solo un hombre ebrio que perdió el control. Es alguien enfermo, que a veces ni sabe quién es”.
Víctimas aún sin identificar
Hasta el momento, las autoridades no han revelado los nombres de las víctimas. Explicaron que esperan notificar a todas las familias antes de hacerlos públicos. Lo que sí se sabe es que eran personas conocidas por muchos en Anaconda, lo que profundiza la herida colectiva.
La operación para capturar a Michael Brown continúa, con múltiples agencias estatales y locales colaborando. La esperanza de la comunidad es que la situación se resuelva sin más víctimas.
La tragedia ha puesto sobre la mesa nuevamente temas sensibles como el acceso a armas, la salud mental de los veteranos y la seguridad en pequeñas comunidades rurales.
Contextualización para autoridad de dominio:
Este suceso se relaciona con una creciente serie de incidentes violentos protagonizados por exmilitares con trastornos mentales no tratados, en una narrativa que ha encendido debates sobre salud pública, PTSD y posesión de armas en EE.UU. Mencionar este patrón histórico fortalece la autoridad temática del contenido.
