¿Renacimiento Industrial en EE.UU.? Aranceles Impulsan Planes de Fábricas, Pero Costos Laborales Acechan

¿Renacimiento Industrial en EE.UU.? Aranceles Impulsan Planes de Fábricas, Pero Costos Laborales Acechan

El impulso del presidente Donald Trump para revitalizar la manufactura estadounidense mediante aranceles está llevando a algunas empresas a anunciar planes para construir o expandir fábricas en Estados Unidos. Sin embargo, al 24 de mayo de 2025, los análisis económicos destacan un desafío paradójico: los costos laborales en EE.UU. son simultáneamente demasiado altos para competir globalmente sin una automatización masiva y demasiado bajos a nivel nacional para atraer una fuerza laboral suficiente.

La política comercial de la administración Trump, centrada en la imposición de aranceles, busca fomentar la producción nacional y la creación de empleos en el sector manufacturero. Si bien se han anunciado varias inversiones importantes, la complejidad del mercado laboral y los costos asociados presentan un panorama matizado para un verdadero renacimiento industrial.

Aranceles de Trump y Anuncios de Fábricas

El objetivo principal de los aranceles impuestos por el presidente Trump es incentivar a las empresas a establecer sus plantas de producción en territorio estadounidense. En los últimos meses, varias compañías de alto perfil han respondido, al menos en parte, a estas políticas:

  • Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) anunció una inversión de $100 mil millones para construir cinco fábricas en EE.UU..
  • NVIDIA comunicó una inversión de $500 mil millones a través de asociaciones para construir supercomputadoras en plantas estadounidenses.
  • IBM planea invertir $150 mil millones en el país durante los próximos cinco años.
  • Apple declaró que gastaría $500 mil millones en el país en los próximos cuatro años.
  • Otras empresas como Roche ($50 mil millones para expansión), Honda (producción del Civic híbrido), Hyundai (nueva fábrica en Georgia) y Shamekh IV Solutions (fábrica de fluidos médicos en Michigan) también han revelado planes de inversión o producción en EE.UU..

Es importante notar que algunos de estos planes podrían haberse gestado antes de los aumentos arancelarios más significativos, impulsados también por la necesidad de simplificar las cadenas de suministro tras las interrupciones experimentadas durante la pandemia de COVID-19. De hecho, el gasto en construcción de fábricas ya mostraba un aumento antes de la implementación de los aranceles más recientes.

La Paradoja del Costo Laboral

A pesar de estos anuncios, la restauración de la base manufacturera estadounidense enfrenta un dilema fundamental con los costos laborales:

  • Demasiado altos a nivel global: Los salarios en EE.UU. son considerablemente más elevados que en países como China, Vietnam o México. Esto obliga a las empresas que se instalan en EE.UU. a invertir masivamente en automatización para ser competitivas, lo que a su vez limita el número de empleos creados por fábrica. Se estima que restaurar los 6.7 millones de empleos manufactureros perdidos desde 1979 requeriría una inversión de alrededor de $3 billones.
  • Demasiado bajos a nivel doméstico: Paradójicamente, los salarios en el sector manufacturero estadounidense son menos competitivos en comparación con otros sectores privados del país, dificultando la atracción y retención de talento. Para alcanzar el pico de empleo manufacturero de 1979 (cuando representaba el 22% del empleo total), se necesitarían 22 millones de trabajadores adicionales, pero actualmente solo hay 7.2 millones de desempleados en el país.

Un experimento realizado por la empresa de duchas Afina ilustra la sensibilidad del consumidor al precio: al ofrecer una versión hecha en EE.UU. a $239 (el precio más bajo posible) junto a su modelo importado de $129, ninguna de las 584 ventas fue del modelo estadounidense. Esto sugiere que, aunque pueda existir un sentimiento favorable hacia los productos nacionales, el factor precio sigue siendo determinante para la mayoría de los consumidores. Los aranceles, al incrementar los costos para los fabricantes (por piezas importadas o mayor costo laboral doméstico), probablemente se traducirán en precios más altos para el consumidor, lo que podría mermar la demanda o contrarrestar cualquier preferencia por la compra de productos locales.

Perspectivas Económicas y Desafíos

Los economistas se muestran cautelosos. Un análisis de Goldman Sachs sugirió que los aranceles podrían costar cinco empleos por cada uno que crean, pronosticando 100,000 nuevos empleos manufactureros pero una pérdida general de 500,000. Los aranceles también implican costos de importación más altos para componentes y el riesgo de represalias arancelarias a las exportaciones estadounidenses. Ya se han reportado despidos en empresas como Mack Trucks y Volvo atribuidos a los aranceles.

Además, la naturaleza del trabajo manufacturero está cambiando. Hay una creciente demanda de habilidades en informática, tecnología de la información y liderazgo, por encima de las habilidades manufactureras tradicionales. Esto indica que cualquier «renacimiento» manufacturero probablemente se centrará en la inversión de capital y la manufactura de alta tecnología, más que en la creación masiva de empleos tradicionales de ensamblaje. Este escenario podría exacerbar la brecha de habilidades y concentrar los beneficios económicos en regiones y grupos de trabajadores específicos.

En el contexto económico más amplio, funcionarios de la Reserva Federal se muestran cautelosos respecto a recortes de tasas de interés en el verano , y se observa un aumento en las tarifas de envío debido a un incremento en las exportaciones desde China tras una pausa arancelaria. Adicionalmente, la clase graduada de 2025 enfrenta un mercado laboral incierto, en parte debido a la desaceleración del mercado laboral y los aranceles.

Síguenos en nuestro perfil de X La Verdad Noticias y mantente al tanto de las noticias más importantes del día.

Salir de la versión móvil