Marea humana inunda Nueva York contra Trump

Marea humana inunda Nueva York contra Trump
Marea humana inunda Nueva York contra Trump

Bajo la lluvia, decenas de miles de personas tomaron las calles de Manhattan el sábado, inundando la Quinta Avenida en una masiva protesta «No Kings» que envió un contundente mensaje de resistencia contra las políticas del presidente Trump.

Ni la lluvia pudo detener la marea humana. Decenas de miles de manifestantes, con algunas estimaciones de la policía de Nueva York llegando hasta 50,000 personas, inundaron el corazón de Manhattan el pasado sábado en una de las protestas «No Kings» más multitudinarias de todo el país. La Gran Manzana, capital financiera y cultural de Estados Unidos, se convirtió en el escenario de una poderosa demostración de fuerza ciudadana contra las políticas y el estilo de gobierno del presidente Donald Trump.

La protesta, que formaba parte de una jornada de acción nacional, paralizó partes de la ciudad y ofreció imágenes impactantes de avenidas icónicas, como la Quinta Avenida, completamente tomadas por una multitud que marchaba al grito de «No a los reyes». El evento transcurrió de forma mayoritariamente pacífica, con solo un puñado de arrestos por delitos menores, según informaron las autoridades.

El Epicentro de la Resistencia en la Costa Este

La manifestación principal en Manhattan comenzó en Bryant Park, un punto neurálgico de la ciudad, y desde allí, una columna interminable de personas marchó hacia el sur, recorriendo la emblemática Quinta Avenida. También se organizaron concentraciones en otros puntos clave como la Universidad de Columbia y en los demás distritos de la ciudad: Brooklyn, Queens y Staten Island.

El mensaje de los manifestantes era claro y contundente. Las pancartas y los cánticos reflejaban un profundo rechazo a lo que consideran una deriva autoritaria por parte de la administración Trump.

  • «ICE fuera de NYC»: La dura política migratoria y las redadas de ICE fueron uno de los principales motivos de la protesta.
  • «Sin tronos, sin coronas, sin reyes»: Este fue el lema central del movimiento, una crítica directa al presidente, a quien acusan de comportarse como un monarca y de politizar instituciones como el ejército.

«Queremos mantener a salvo a todos los neoyorquinos, tanto si protestan como si siguen con su vida cotidiana», declaró el alcalde Eric Adams, quien confirmó que no veía la necesidad de solicitar la presencia de la Guardia Nacional, a diferencia de lo ocurrido en otras ciudades.

Un Contraste Simbólico

La protesta en Nueva York, al igual que las del resto del país, fue programada para coincidir deliberadamente con el desfile militar que el presidente Trump organizó en Washington D.C. para celebrar el 250º aniversario del Ejército y su propio cumpleaños. Este contraste fue una poderosa herramienta simbólica.

Mientras en la capital se exhibían tanques y poderío militar en un evento que muchos críticos calificaron de costoso y autocomplaciente, en Nueva York se exhibía el poder de la ciudadanía y el derecho a la protesta pacífica. La imagen de miles de personas unidas bajo la lluvia, defendiendo sus principios democráticos, se convirtió en un potente contrapunto a la demostración de fuerza de Washington.

La jornada demostró que, a pesar de la polarización, una parte significativa de la sociedad estadounidense está dispuesta a movilizarse masivamente para hacer oír su voz, convirtiendo las calles de sus ciudades en el principal escenario del debate sobre el futuro del país.

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