Eran las primeras horas de la madrugada cuando la noticia comenzó a circular: Miguel Uribe Turbay, candidato presidencial y senador colombiano, había fallecido tras más de dos meses de lucha por su vida. La noticia no solo conmocionó a Colombia, sino que también generó reacciones en la esfera internacional.
Uno de los primeros en pronunciarse fue Marco Rubio, senador estadounidense y secretario de Estado, quien expresó en redes sociales:
“Estados Unidos se solidariza con su familia, el pueblo colombiano, tanto en el duelo como en la exigencia de justicia para los responsables”.
Un atentado que marcó el rumbo de una campaña presidencial
El 7 de junio, Uribe Turbay realizaba un acto político en un barrio popular de Bogotá. Saludaba a simpatizantes cuando un joven de 15 años le disparó tres veces, dos de los impactos en la cabeza.
Tras el ataque, fue trasladado de urgencia a la Fundación Santa Fe, donde permaneció en estado crítico. En agosto, mostró breves señales de mejoría que le permitieron iniciar neurorehabilitación. Sin embargo, una hemorragia en el sistema nervioso central apagó esas esperanzas días antes de su fallecimiento.
Reacciones internacionales y pedido de justicia
Además de Marco Rubio, el Secretario Adjunto del Departamento de Estado, Christopher Landau, expresó condolencias y solicitó una investigación rápida y transparente.
“Como muchos en Estados Unidos que se preocupan profundamente por Colombia, hago un llamado a una resolución pronta y justa de este asesinato político”, afirmó.
El mensaje que conmovió a todo un país
Poco antes de confirmarse oficialmente la muerte, María Claudia Tarazona, esposa de Uribe Turbay, publicó un emotivo mensaje en redes sociales:
“Siempre serás el amor de mi vida… Nuestro amor trasciende este plano físico. Espérame… yo cuidaré a nuestros hijos”.
Uribe deja un hijo pequeño y a tres hijas adolescentes, a quienes consideraba propias.
La investigación y las hipótesis
Las autoridades capturaron a seis sospechosos, incluido el sicario y Elder José Arteaga Hernández, alias “El Costeño”, señalado como cerebro logístico del ataque.
Según el director de la Policía, Carlos Fernando Triana, el atentado podría haber sido planificado por Segunda Marquetelia, una disidencia de las FARC liderada por Iván Márquez. Aunque se especula sobre la muerte de Márquez y su segundo, alias Zarco Aldinever, no hay confirmación oficial.
Un crimen que reabre el debate sobre la violencia política en Colombia
El asesinato de Miguel Uribe Turbay se suma a una larga lista de ataques contra líderes políticos en el país, generando debate sobre la seguridad electoral y el papel de grupos armados en la vida política.
