El presidente Donald Trump promulgó su «gran y hermoso proyecto de ley» de 887 páginas, consolidando un paquete masivo de $4.5 billones en recortes de impuestos, recortes a programas sociales y un aumento significativo en el gasto para seguridad fronteriza y defensa.
Menos de seis meses después del inicio de su mandato y justo antes de la fecha límite del 4 de julio que él mismo impuso, el presidente Donald Trump firmó una de las piezas legislativas más ambiciosas y polémicas de los últimos años. Conocido coloquialmente como el «big, beautiful bill», este documento de 887 páginas reconfigura aspectos fundamentales de la economía y la política social de Estados Unidos.
El proyecto se sustenta en tres pilares principales: una vasta reestructuración fiscal que beneficia principalmente a empresas y a los hogares de mayores ingresos, recortes significativos en programas de asistencia social como Medicaid y cupones de alimentos, y una inyección de $350 mil millones para la agenda de seguridad nacional y fronteriza del presidente.
Los recortes de Impuestos: ¿Quién se beneficia más?
El núcleo del proyecto de ley son los recortes de impuestos, valorados en aproximadamente $4.5 billones durante la próxima década. La legislación hace permanentes los recortes de impuestos individuales y corporativos aprobados durante el primer mandato de Trump, que de otro modo habrían expirado a finales de año.
Además, introduce temporalmente nuevas exenciones fiscales prometidas durante la campaña, como la deducción de impuestos sobre propinas y horas extras, y una deducción de $6,000 para adultos mayores que ganen menos de $75,000 al año. El Crédito Tributario por Hijos (Child Tax Credit) también recibe un aumento, pasando de $2,000 a $2,200 por hijo, aunque se especifica que millones de familias de bajos ingresos no calificarían para recibir el crédito completo.
Un cambio clave para los residentes de estados con altos impuestos como Nueva York y California es el aumento del límite en la deducción de impuestos estatales y locales (SALT), que se cuadruplica a $40,000 por cinco años.
Sin embargo, el análisis de la no partidista Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) pinta un cuadro de beneficios desiguales. Según la CBO, los hogares más ricos verían un beneficio promedio de $12,000 al año, mientras que los contribuyentes de ingresos medios recibirían un recorte de entre $500 y $1,500. En contraste, los estadounidenses más pobres podrían perder un promedio de $1,600 al año, principalmente debido a los recortes en programas de asistencia.
Financiando la agenda: Muro Fronterizo y Deportaciones
Para financiar la agenda de seguridad de Trump, el proyecto de ley asigna $350 mil millones. De estos, $46 mil millones están destinados explícitamente a la construcción del muro en la frontera con México y $45 mil millones para financiar 100,000 camas en centros de detención de migrantes. El objetivo declarado es llevar a cabo la «operación de deportación masiva más grande de la historia de Estados Unidos», con la meta de deportar a un millón de personas por año.
Para lograrlo, se destinarán fondos para contratar 10,000 nuevos oficiales de ICE, ofreciendo bonos de contratación de $10,000.
El otro lado de la Balanza: Recortes Sociales y Energía
Para compensar parcialmente estos costos, la legislación impone recortes de $1.2 billones, principalmente a Medicaid y al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido como cupones de alimentos. Esto se logra mediante la imposición de estrictos requisitos de trabajo para adultos sin discapacidades, incluyendo algunos padres y personas mayores. La CBO proyecta que, como resultado, 11.8 millones de estadounidenses más estarían sin seguro médico para 2034.
Además, el proyecto de ley asesta un duro golpe a la industria de la energía limpia al eliminar los créditos fiscales federales para la compra de vehículos eléctricos y revertir otros incentivos para la energía eólica y solar.
«Tillis es un hablador y un quejoso, NO UN HACEDOR». – Donald Trump en una publicación en redes sociales sobre el senador Thom Tillis, quien anunció su retiro poco después de oponerse al proyecto de ley.
La política del poder: Cómo se Aprobó la Ley
La aprobación del proyecto a «velocidad de la luz» fue posible gracias a la «trifecta» del poder republicano (control de la Casa Blanca, el Senado y la Cámara) y a una intensa presión por parte de Trump. Utilizando un procedimiento presupuestario especial conocido como reconciliación, los líderes republicanos pudieron aprobar la ley en el Senado con una mayoría simple de 51 votos, sin necesidad de apoyo demócrata.
La lealtad a Trump fue un factor decisivo. Los legisladores que expresaron dudas fueron presionados públicamente. El senador Thom Tillis de Carolina del Norte, por ejemplo, anunció su retiro un día después de declarar su oposición al proyecto, tras ser atacado por Trump en redes sociales. Para asegurar los votos necesarios, los líderes del partido incluyeron provisiones específicas para satisfacer a miembros escépticos, como exenciones para Alaska en los recortes de SNAP, solicitadas por la senadora Lisa Murkowski.
En última instancia, el proyecto de ley, que según la CBO añadirá casi $3.3 billones al déficit nacional en la próxima década, representa una victoria política contundente para el presidente y una redefinición de las prioridades fiscales y sociales del país.
