La muerte de un migrante mexicano a manos del ICE en Chicago ha provocado una fuerte ola de indignación entre los residentes de Franklin Park, Illinois, donde la comunidad latina se movilizó con una vigilia y protestas para exigir justicia. El caso ha puesto en el centro del debate las prácticas de las autoridades migratorias en Estados Unidos y su impacto en los inmigrantes indocumentados.
El incidente que desató la indignación
El pasado viernes, Silverio Villegas González, de 38 años, fue abatido por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un control de tránsito en Franklin Park. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Villegas intentó huir en su vehículo, arrastrando e hiriendo al agente, lo que motivó el disparo.
La versión oficial, sin embargo, no ha convencido a familiares y residentes, quienes aseguran que la acción fue desproporcionada y evitables. La comunidad reclama transparencia en la investigación y mayor rendición de cuentas por parte de las autoridades federales.
Vigilia y reclamos de justicia
El sábado, alrededor de 100 personas se reunieron en Franklin Park para rendir homenaje a Villegas González. Entre flores y velas, se escucharon testimonios de rabia y tristeza. Rudy Repa, residente local, colocó una caléndula en memoria del mexicano y afirmó: “Estoy increíblemente enfadado y quiero justicia para nuestra comunidad”.
La vigilia reunió a migrantes de diversas nacionalidades, incluidos guatemaltecos y chilenos, quienes compartieron su preocupación por la seguridad de sus familias en medio de las redadas migratorias.
Reacciones de autoridades locales
El caso escaló rápidamente al debate político. El gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, y el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, exigieron explicaciones al DHS. Johnson calificó la muerte como una “tragedia evitable”, mientras que la congresista Delia Ramírez denunció que Villegas fue asesinado justo después de dejar a sus hijos en la escuela.
Por su parte, ICE se limitó a reiterar que el agente disparó porque “temía por su vida” y recordó que Villegas tenía antecedentes de conducción temeraria, aunque evitó dar más detalles.
Operativos de ICE y tensión en la comunidad mexicana
El caso se produce en medio de una operación de deportación en Illinois anunciada por el DHS, la cual ha generado temor en comunidades inmigrantes debido a las llamadas “leyes santuario” que restringen la cooperación con ICE en el estado.
Coincidentemente, estas acciones ocurrieron cerca de las celebraciones del Día de la Independencia de México en Chicago, lo que, según el gobernador Pritzker, no es casualidad. Miles de personas participaron en el desfile de Little Village el domingo, donde abundaron pancartas contra ICE y voluntarios atentos a posibles redadas.
Un clima de miedo y desconfianza
Para muchos residentes, la muerte de Villegas es reflejo de un ambiente hostil hacia los migrantes. Alexandra Calleja, presente en la vigilia, señaló entre lágrimas: “Creo que se asustó; pensó que si lo llevaban, no volvería a ver a sus hijos”.
El temor se ha extendido incluso a actividades culturales. Marco Villalobos, asistente al desfile, confesó que decidió no llevar a sus hijos por miedo a la presencia de agentes federales: “Es algo terrible; están intentando cazar a la gente”, dijo.
El asesinato del migrante mexicano en Chicago no solo ha sacudido a Franklin Park, sino que también reavivó el debate sobre la actuación del ICE y la seguridad de las comunidades inmigrantes en Estados Unidos. Mientras las autoridades federales insisten en que el operativo fue legítimo, la comunidad latina exige respuestas, justicia y garantías de que hechos como este no se repitan.
