La policía de Nueva York ha lanzado una intensa búsqueda para localizar a un hombre responsable de un acto de crueldad animal extremo en Queens. El sospechoso fue captado por cámaras de seguridad arrastrando a un perro inmóvil por la calle antes de rociarlo con un acelerante y prenderle fuego.
Un acto de una crueldad indescriptible ha sacudido al vecindario de South Ozone Park en Queens, y ha puesto en alerta a toda la ciudad de Nueva York. La policía busca intensamente a un hombre que fue grabado en video cometiendo un atroz acto de violencia contra un perro en la madrugada del jueves.
Las evidencias de un crimen atroz
El incidente ocurrió aproximadamente a las 4:45 a.m. cerca de la intersección de 128th Street y 116th Avenue. Las cámaras de vigilancia de los vecinos capturaron las escalofriantes imágenes que ahora son la pieza central de la investigación.
El video, que ha sido difundido por las autoridades (con partes borrosas por su naturaleza gráfica), muestra al sospechoso caminando con calma por la acera. Detrás de él, arrastra lo que la policía describe como un «perro inmóvil». Momentos después, el video capta al hombre deteniéndose, rociando al animal con un líquido acelerante y prendiéndole fuego antes de abandonar la escena tranquilamente a pie.
Perfil del sospechoso y temor en la comunidad
La policía ha difundido una descripción detallada del hombre buscado, con la esperanza de que el público pueda ayudar a identificarlo. Fue visto por última vez vistiendo:
- Una sudadera de color granate con el logotipo de «Polo» en letras de color canela en el pecho.
- Pantalones grises.
- Una mochila de color marrón claro de la marca MCM.
La brutalidad del acto ha generado no solo indignación, sino también un profundo temor entre los residentes del área. Muchos temen que alguien capaz de tal crueldad hacia un animal pueda representar una amenaza para las personas.
«Es preocupante, porque si pueden hacerle eso a un perro, tal vez también puedan hacérselo a un ser humano.» – Residente de Queens a CBS News.
Este temor se basa en la bien documentada conexión psicológica entre la crueldad animal y la violencia interpersonal, un factor que eleva la urgencia de la investigación más allá de un caso de maltrato animal, convirtiéndolo en una seria advertencia de seguridad pública.
La investigación en curso
El Escuadrón de Crueldad Animal de la Policía de Nueva York (NYPD) está liderando la investigación. La ASPCA (Sociedad Estadounidense para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales) también está colaborando y realizará una necropsia al perro para determinar más detalles sobre su muerte.
Las autoridades han hecho un llamado urgente a cualquier persona que tenga información sobre el sospechoso o el incidente para que se comunique con la línea de Crime Stoppers.
