Indeed y Glassdoor, gigantes de la búsqueda de empleo, despiden a 1,300 trabajadores para adoptar la IA. Un momento clave para el futuro del trabajo. Impacto directo en tu vida
En un movimiento cargado de ironía que marca un antes y un después en el debate sobre la automatización, los gigantes de búsqueda de empleo Indeed y Glassdoor han anunciado el despido de 1,300 empleados, citando explícitamente la necesidad de adaptarse a la inteligencia artificial.
La amenaza abstracta de que la inteligencia artificial (IA) reemplace los empleos de oficina se ha convertido en una realidad concreta y contundente en el lugar más inesperado: el corazón de la industria de la contratación. Recruit Holdings, la empresa matriz japonesa de los populares portales de empleo Indeed y Glassdoor, confirmó el jueves que recortará aproximadamente el 6% de su fuerza laboral, afectando a unos 1,300 puestos de trabajo, principalmente en Estados Unidos.
Lo que hace que este anuncio sea un hito histórico no es solo la escala del recorte, sino la razón inequívoca detrás de él. En un memorando interno dirigido a los empleados, el CEO de Recruit Holdings, Hisayuki «Deko» Idekoba, no recurrió a eufemismos corporativos. Fue directo.
«La IA está cambiando el mundo y debemos adaptarnos en consecuencia. […] Cómo podemos simplificar la contratación utilizando IA, tecnología y datos para reducir el trabajo manual. En eso nos estamos enfocando». – Hisayuki «Deko» Idekoba, CEO de Recruit Holdings.
Un Punto de Inflexión para el Trabajo de Cuello Blanco
Este evento trasciende una simple reestructuración empresarial. Representa un punto de inflexión simbólico: la IA ya no es solo una herramienta para aumentar la productividad de los trabajadores cualificados, sino un sustituto directo de ellos, incluso dentro del propio sector tecnológico.
Los despidos se concentrarán en equipos altamente cualificados, como los de investigación y desarrollo (I+D) y «personas y sostenibilidad». Esto desmiente la creencia de que la IA afectaría principalmente a roles de baja cualificación o tareas repetitivas. Aquí, la tecnología está reemplazando a los mismos innovadores que la desarrollan y promueven.
Como parte de la reestructuración, las operaciones de Glassdoor, el sitio de reseñas de empleadores, se integrarán completamente en Indeed. Esta consolidación resultará en la salida del CEO de Glassdoor, Christian Sutherland-Wong, en octubre.
La Amarga Ironía que se Vuelve Viral
La noticia ha explotado en las redes sociales y foros de discusión, impulsada por una ironía casi poética. El hecho de que las plataformas cuyo modelo de negocio es ayudar a la gente a encontrar trabajo estén eliminando puestos debido a la tecnología ha resonado profundamente en el público.
Una cita de un empleado afectado, compartida en línea, resume el sentimiento generalizado: «Estoy buscando trabajo porque la IA me despidió de un sitio de búsqueda de empleo». Esta frase encapsula el temor y la ansiedad de una generación de trabajadores que ahora ven la automatización no como una posibilidad futura, sino como una amenaza presente e inminente.
El propio CEO de Recruit Holdings había adelantado esta visión en una conferencia tecnológica en mayo, señalando que la industria de recursos humanos, valorada en más de 300 mil millones de dólares, tiene un costo de mano de obra manual de hasta el 65%. También reveló que la IA ya escribe aproximadamente un tercio del nuevo código de programación de la empresa y que esperaba que esa cifra aumentara al 50% «muy pronto».
Este caso se convierte en una advertencia para el sector de los trabajadores de cuello blanco. Mientras líderes como el CEO de Ford, Jim Farley, advierten que la IA podría reemplazar a la mitad de estos trabajadores en los próximos años, los despidos en Indeed y Glassdoor son la primera prueba tangible a gran escala de que esta transformación ya ha comenzado.
Lo que sucede en la industria del empleo rara vez se queda allí. Este movimiento es un presagio de los cambios disruptivos que la IA traerá a innumerables sectores, redefiniendo no solo cómo trabajamos, sino quién trabaja.
