Tras meses de negociaciones, la Unión Europea y la administración Trump anunciaron un acuerdo comercial que aplicará un arancel del 15% a los autos y productos farmacéuticos europeos que ingresen a Estados Unidos.
El comisario europeo Maros Sefcovic aclaró que las reducciones negociadas para vinos y licores no pudieron incluirse, dejando a Francia e Italia a la espera de futuras conversaciones.
“Estas puertas no están cerradas para siempre”, afirmó Sefcovic durante la conferencia de prensa en Bruselas, reforzando que el diálogo comercial continuará entre ambos bloques.
Detalles clave del arancel
El acuerdo establece que la tasa del 15% reemplaza un arancel previo del 4.8% vigente antes de la administración Trump, pero es menor a las amenazas iniciales de hasta 27.5% sobre productos europeos.
El calendario indica que el arancel se aplicaría retroactivamente al 1 de agosto, siempre y cuando la UE introduzca su propio marco legislativo de reducción de aranceles. “Estamos trabajando con determinación para iniciar el proceso legislativo lo antes posible”, subrayó Sefcovic.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que el acuerdo ofrece previsibilidad para empresas y consumidores europeos, un punto crucial ante la incertidumbre del comercio internacional.
Impacto económico y sectorial
El arancel afectará directamente a industriales y farmacéuticas europeas, obligando a revisar precios, logística y estrategia de exportación hacia Estados Unidos. Sin embargo, la medida también garantiza un marco más estable frente a posibles aranceles mayores que Trump había amenazado imponer.
Bruselas, además, se comprometió a realizar inversiones significativas en Estados Unidos, incluyendo 750 mil millones de dólares en energía y 600 mil millones en proyectos adicionales, buscando reforzar la cooperación económica bilateral.
Expertos consideran que esta combinación de aranceles moderados y compromisos de inversión puede balancear los intereses comerciales y diplomáticos entre ambas potencias, minimizando tensiones futuras.
Reacciones de los actores europeos
Francia e Italia manifestaron su preocupación por la exclusión de vinos y licores del acuerdo, sectores emblemáticos de sus economías. Aun así, reconocen que la previsibilidad ofrecida por el arancel del 15% es una victoria parcial para mantener el comercio fluido y evitar medidas más restrictivas.
La industria automotriz europea, por su parte, deberá adaptarse rápidamente a la nueva tasa, evaluando estrategias de precios y posibles ajustes logísticos para mantener la competitividad en el mercado estadounidense.
