Chace Calicut, estrella de fútbol de North Shore y promesa de la Universidad de Georgia, enfrenta cargos de asalto agravado por un tiroteo. Su familia y activistas afirman que fue una víctima amenazada por su compañero, quien ahora está muerto, mientras la policía presenta una versión muy diferente.
El futuro brillante de Chace Calicut, una de las mayores promesas del fútbol americano de secundaria de Houston, pende de un hilo. El joven de 17 años, estrella del equipo de North Shore High School y con un compromiso para jugar en la prestigiosa Universidad de Georgia, se encuentra en el centro de un complejo caso criminal que ha dividido a la comunidad y presenta dos narrativas radicalmente opuestas: la de un joven criminal y la de una víctima atrapada en una situación mortal.
La Versión de la Policía: Acoso y Agresión
Según los documentos judiciales presentados por los investigadores de la Oficina del Sheriff del Condado de Harris, los hechos ocurrieron el 6 de julio. Calicut conducía su Cadillac Escalade con su compañero de equipo, Isaiah Phillip, de 17 años, como pasajero. Presuntamente, persiguieron a otros dos adolescentes que conocían de la escuela.
La versión de las autoridades, basada en el testimonio de las víctimas y un testigo, describe a Calicut conduciendo de manera agresiva y errática, intentando sacar de la carretera al otro vehículo. La confrontación escaló cuando Phillip supuestamente apuntó con una pistola y luego disparó desde el Escalade mientras el otro coche intentaba huir. Nadie resultó herido. Los documentos alegan un historial de acoso por parte de Calicut hacia las víctimas.
Bajo la «ley de partidos» de Texas, una persona que ayuda o asiste a otra a cometer un acto criminal puede ser considerada igualmente culpable, lo que explica los cargos de asalto agravado con un arma mortal contra Calicut, a pesar de que Phillip fue quien presuntamente disparó.
La Versión de la Familia: Amenazas y Coacción
La familia de Calicut y activistas comunitarios, como Quanell X, han presentado una versión completamente diferente de los hechos. En una rueda de prensa, describieron a Calicut no como un agresor, sino como una víctima.
«Él fue una víctima esa noche, no un criminal. Este joven estaba en el vehículo bajo amenaza. No quería participar en nada criminal». – Quanell X, activista comunitario.
Según esta narrativa, Calicut fue coaccionado por Isaiah Phillip para participar en la persecución y actuó bajo amenaza, temiendo por su propia seguridad. «Dejó muy claro: ‘Hombre, tengo mucho que perder, no quiero hacer esto. Me voy a casa'», afirmó Quanell X.
Una Tragedia que Silencia a un Testigo Clave
El caso se ha vuelto infinitamente más complejo y trágico por un suceso posterior. Dos semanas después del incidente en la carretera, Isaiah Phillip, el compañero de Calicut y presunto tirador, fue asesinado a tiros en una fiesta en una piscina, en un incidente que la policía considera no relacionado.
La muerte de Phillip significa que su versión de los hechos nunca podrá ser escuchada. Esto deja las afirmaciones de Calicut de haber actuado «bajo amenaza» en un limbo, imposibles de corroborar o refutar directamente por el otro participante clave. Esta ambigüedad permanente es el corazón del debate que ahora consume a la comunidad, convirtiendo un caso criminal en una tragedia con múltiples capas.
El futuro de Chace Calicut es incierto. Tras ser arrestado y pasar dos noches en la cárcel, fue liberado bajo una fianza de $150,000. Su carrera deportiva, que prometía llevarlo a la élite del fútbol universitario, está en pausa. La Universidad de Georgia no ha comentado sobre su estatus, y la comunidad de Houston espera para ver si el joven será visto como un criminal o como otra víctima de la violencia que afecta a la juventud de la ciudad.
