Lo que hasta hace poco era una vía relativamente segura para obtener la residencia permanente en Estados Unidos, se ha convertido en un camino incierto para miles de inmigrantes. A partir del 1 de agosto, el gobierno de Estados Unidos ha autorizado al USCIS a iniciar procesos de deportación contra personas sin estatus migratorio legal que estén tramitando la Green Card por vía familiar, incluso si su solicitud está pendiente.
Una noticia que sorprendió a miles de familias
Para Carla y David, una pareja binacional que reside en Texas, esta noticia cayó como un balde de agua fría. David, ciudadano estadounidense, había solicitado la residencia para su esposa Carla, de nacionalidad guatemalteca, en marzo. Aunque confiaban en que el trámite de la forma I-130 sería solo cuestión de tiempo, ahora temen que la situación legal de Carla pueda desencadenar una deportación inesperada.
«Nos dijeron que mientras estuviéramos cumpliendo todo legalmente, no habría problema. Ahora ni siquiera eso parece suficiente», dice Carla con angustia.
¿Qué cambia con la nueva política del USCIS?
Según las nuevas directrices del Manual de Políticas del USCIS, presentadas el 4 de agosto, la simple solicitud de una residencia por matrimonio o por vínculos familiares ya no protege al migrante de la remoción. Esto aplica tanto a casos nuevos como a solicitudes en proceso.
El USCIS aclaró que una petición familiar no otorga estatus migratorio y, por tanto, no impide que se inicien acciones legales de deportación si el solicitante no tiene estatus vigente.
Alcance y consecuencias de la medida
Solo en los primeros seis meses de 2025, el USCIS recibió más de 520.000 solicitudes I-130, y 2,4 millones de trámites permanecen pendientes, según datos recopilados por NBC News. La nueva política afectaría a una parte significativa de estos solicitantes, especialmente a aquellos cuyo visado expiró mientras esperaban una resolución.
La abogada Elora Mukherjee, de la Facultad de Derecho de Columbia, advirtió que esto genera un clima de miedo entre las familias inmigrantes. “Este es un cambio radical que puede llevar a comparecencias masivas en tribunales migratorios incluso para quienes no han cometido ningún delito”, aseguró.
¿Una vuelta a la política de Trump?
Expertos como Julia Gelatt, del Migration Policy Institute, aseguran que esta política refleja una estrategia similar a la era Trump, donde se promovía la autodeportación como resultado de políticas restrictivas.
“Con esta medida, miles de personas que habían encontrado una vía legal para ajustar su estatus migratorio ahora se enfrentan a un riesgo inmediato de ser removidas del país”, indicó Gelatt.
Además, advierte que el impacto será aún mayor para los Dreamers, beneficiarios del TPS, y quienes agotaron los permisos temporales que surgieron bajo el mandato de Biden.
¿Qué se puede hacer ante esta situación?
Los abogados migratorios recomiendan asesorarse legalmente de inmediato, no salir del país sin autorización, y preparar documentación sólida que demuestre la autenticidad de la relación familiar. También subrayan la importancia de asistir a las entrevistas requeridas por el USCIS, ahora obligatorias.Organizaciones proinmigrantes como RAICES y United We Dream están trabajando para ofrecer recursos legales gratuitos y lanzar campañas de concienciación sobre esta nueva política.
