Estados Unidos impuso sanciones este martes contra una red acusada de contrabandear petróleo iraní, camuflándolo como crudo iraquí. La red estaba liderada por el empresario Waleed Khaled Hameed al-Samarra’i, con base en los Emiratos Árabes Unidos, y operaba mediante empresas y embarcaciones que generaban hasta 300 millones de dólares anuales.
El Departamento del Tesoro explicó que la red mezclaba petróleo iraní e iraquí mediante transferencias barco a barco en el Golfo Pérsico y en puertos de Irak, comercializando el crudo como de origen exclusivamente iraquí para evadir sanciones internacionales.
Operaciones encubiertas y embarcaciones
Para llevar a cabo sus operaciones, al-Samarra’i utilizaba sus empresas Babylon Navigation DMCC, encargada de la logística y transporte, y Galaxy Oil FZ LLC, como principal comercializador en el mercado global.
Además, empleaba nueve petroleros con bandera de Liberia —ADENA, LILIANA, CAMILLA, DELFINA, BIANCA, ROBERTA, ALEXANDRA, BELLAGIO y PAOLA— para mezclar petróleo iraní e iraquí en alta mar. La red recurría a transferencias nocturnas, falsificación de sistemas de identificación (AIS) y empresas pantalla en Islas Marshall para ocultar sus actividades.
Impacto económico y geopolítico
Según el Tesoro de EE.UU., la operación generaba aproximadamente 300 millones de dólares anuales para Irán y al-Samarra’i. Estas sanciones forman parte de la campaña de “máxima presión” contra Teherán, diseñada para bloquear ingresos que financian actividades desestabilizadoras.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó: “Al atacar la fuente de ingresos petroleros de Irán, el Tesoro degradará la capacidad del régimen para llevar a cabo ataques contra Estados Unidos y sus aliados”.
Repercusiones internacionales
Las sanciones incluyen el bloqueo de activos de las personas y entidades designadas que se encuentren en Estados Unidos o bajo control estadounidense, prohibiendo transacciones con ellas.
Registros de importaciones chinas revelan que, durante dos años consecutivos, las importaciones de petróleo “iraquí” excedían en 100,000 barriles diarios los embarques declarados de Irak, con un valor superior a 2,500 millones de dólares anuales. Esto demuestra un patrón persistente de contrabando y evasión de sanciones.
El ministro de Petróleo de Irak, Hayyan Abdul-Ghani, reconoció que petroleros iraníes utilizaban documentos falsificados y confirmó que el asunto fue reportado a Estados Unidos.
Estrategia de EE.UU. contra el contrabando
La acción forma parte de un plan más amplio de OFAC y el Departamento de Estado para implementar el Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional 2, que busca limitar el acceso de Irán a ingresos que financian actividades desestabilizadoras.
Estas sanciones buscan no solo frenar la operación de al-Samarra’i, sino también enviar un mensaje contundente sobre la vigilancia de los flujos energéticos y el cumplimiento de la normativa internacional.
