Dos años después del ataque de Hamas contra Israel, ocurrido el 7 de octubre de 2023, la administración estadounidense reafirmó su compromiso “inquebrantable” con la seguridad del Estado israelí. A través de un comunicado oficial del Departamento de Estado, Estados Unidos recordó a las víctimas y reiteró que su alianza con Israel sigue siendo un pilar central de su política exterior en Medio Oriente.
“Estados Unidos reafirma su apoyo inquebrantable al derecho de Israel a existir, a defenderse y a garantizar la seguridad de su pueblo”, se lee en el mensaje emitido desde Washington D.C., que subraya la continuidad de una relación que ha resistido crisis diplomáticas, guerras y cambios de gobierno.
El eco del 7 de octubre: una herida abierta en Medio Oriente
El 7 de octubre de 2023 marcó un antes y un después en la región. Aquel día, el grupo islamista Hamas lanzó una ofensiva sin precedentes que dejó miles de muertos y decenas de rehenes. El conflicto reavivó una de las tensiones más antiguas del planeta, poniendo a prueba la diplomacia internacional y el papel de las grandes potencias en la estabilidad regional.
Desde entonces, Israel ha intensificado su ofensiva en Gaza, mientras la comunidad internacional debate entre el derecho a la defensa y las consecuencias humanitarias. En este contexto, Estados Unidos mantiene su respaldo político, militar y diplomático a su aliado histórico.
El liderazgo estadounidense bajo la visión de Donald Trump
El comunicado también destacó la influencia del presidente Donald Trump —quien regresó al poder— en la nueva estrategia para Medio Oriente.
Según el documento, Trump “lidera el esfuerzo para asegurar la liberación de todos los rehenes, poner fin al régimen de Hamas en Gaza y avanzar hacia una paz duradera”.
Este planteamiento forma parte de lo que la Casa Blanca ha denominado el “plan de 20 puntos”, una hoja de ruta que busca garantizar la estabilidad, promover acuerdos económicos y frenar la expansión de grupos extremistas en la región.
Fuentes cercanas al Departamento de Estado señalan que el plan incluye cooperación tecnológica y militar entre Israel y países árabes, reforzando los Acuerdos de Abraham, así como incentivos económicos para fortalecer el desarrollo regional.
Un mensaje simbólico para el mundo
La conmemoración del ataque no solo tiene un peso diplomático, sino también emocional. Estados Unidos aprovechó la fecha para rendir homenaje a las víctimas y reafirmar su papel como mediador global. “Renovamos nuestra determinación para evitar que tal maldad vuelva a ocurrir”, señala el texto, apelando a una memoria colectiva que busca no repetir los errores del pasado.
En términos estratégicos, el mensaje refuerza la postura de Washington frente a Irán y otros actores regionales, dejando claro que la seguridad de Israel sigue siendo una línea roja en su política exterior.
A dos años del ataque, la región sigue marcada por la incertidumbre. Pero para la diplomacia estadounidense, la respuesta es una: compromiso, defensa y liderazgo global frente a las amenazas que aún acechan a Medio Oriente.
